No sólo tienen más sueños húmedos, sino que, como poseen una sexualidad menos genital que el hombre, alcanzan más fácilmente el orgasmo en sueños.
La verdad es que un vago 1% de nuestras experiencias oníricas están directamente relacionadas con el sexo, pero eso sí, intensas: algunas lo son tanto que hasta acaban en orgasmo.
Ellas sueñan con hombres conocidos y ellos con desconocidas. Sólo las más reprimidas sueñan con desconocidos, normalmente con situaciones de acoso sexual e incluso con violaciones.
Ellos son mucho más básicos y directos, sueñan más con situaciones morbosas, con mujeres desinhibidas que se transforman en sus esclavas y cumplen todos sus
deseos carnales…