La primera sentencia en Alemania por una denuncia de daños y perjuicios por implantes mamarios de silicona podría retrasarse un año, después de solicitar hoy el tribunal competente un dictamen pericial sobre el grado de información recibido por la demandante antes de la intervención.
Sólo cuando el tribunal tenga en sus manos el informe pericial, proceso que podría llevar un año según precisó un portavoz de la Audiencia Provincial de Karlsruhe, que debía anunciar hoy una decisión provisional sobre esta causa, continuarán las negociaciones.
A la demandante, Iris Herold, le fueron implantadas en 2007 prótesis mamarias del fabricante francés Poly Implant Prothèse (PIP), que fueron retiradas del mercado en marzo de 2010 por el riesgo que representaba para la salud de las pacientes, tras detectarse que contenían silicona industrial de uso no médico.
En Alemania hay alrededor de 5.000 mujeres afectadas por estos implantes mamarios de silicona de baja calidad, pero el de Herold, de 40 años y madre de tres niños, es el primer proceso por daños y perjuicios que se celebra en el país en relación al escándalo de las prótesis de mama del fabricante francés.
La mujer, que reclama una indemnización de entre 20.000 y 30.000 euros, acusa al cirujano plástico que le implantó las prótesis por no haberla informado suficientemente y por haberle garantizado la calidad de los implantes PIP.
Asimismo denuncia a la sociedad comercial química responsable de distribuir en Alemania los implantes franceses sin verificar su composición, al seguro de responsabilidad civil en Francia del fabricante PIP y a la empresa de calidad alemana que certificó las prótesis.
Además, la afectada denuncia al Estado alemán por vía de la responsabilidad civil administrativa por no haber estudiado con la agilidad suficiente las advertencias relativas a los implantes a través del Instituto Federal para Medicamentos y Productos Médicos, organismo encargado de evaluar riesgos en esta materia.