Secciones
Deportes

Problemas en Europa: Eduardo Vargas se quedó sin entrenador en Valencia

Según anunció el Valencia en su sitio web oficial, el consejo de administración del club valenciano “ha tomado la decisión de prescindir de los servicios de Juan Antonio Pizzi como entrenador”.

El Valencia comunicó hoy que ha decidido prescindir de los servicios del entrenador argentino Juan Antonio Pizzi, quien tenía un año más de contrato y que llegó al club a mitad de la pasada temporada.

Según anunció el Valencia en su sitio web oficial, el consejo de administración del club valenciano “ha tomado la decisión de prescindir de los servicios de Juan Antonio Pizzi como entrenador”.

El Valencia añadió en su comunicado que tomó esta decisión “ante la dilatación del proceso de venta del Valencia por motivos ajenos a la gestión del club, y con el fin de poder dotar de estabilidad al futuro proyecto deportivo” y agregó que atraviesa por un “complejo y crucial momento accionarial.

El club valenciano recordó que tanto Pizzi como su cuerpo técnico “han desarrollado con profesionalidad e implicación su trabajo en la entidad”.

Pizzi llegó al Valencia el pasado mes de diciembre de 2013 para sustituir en el banquillo a Miroslav Djukic.

Notas relacionadas










Carta abierta a José Antonio Kast

Carta abierta a José Antonio Kast

Desde la distancia —y también, de algún modo, desde la cercanía— nuestro columnista reconoce que no votó por el actual Presidente, pero confirma que, honestamente, le interesa que le vaya bien. Por lo mismo, se permite darle algunos consejos.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio

El señor Radic

El señor Radic

A lo largo de más de tres décadas de trabajo, el arquitecto chileno, reciente ganador del premio Pritzker, ha construido una trayectoria singular dentro del panorama internacional. Sus proyectos parecen situarse en un delicado equilibrio entre lo monumental y lo frágil, entre la memoria del territorio y la invención poética. Aquí conversa del rol de la arquitectura en estos días y de cómo eso debiera influir en las definiciones y prioridades de nuestro país.

Jeannette Plaut

El punto ciego de la democracia

El punto ciego de la democracia

Una democracia puede ser formalmente correcta y, sin embargo, debilitarse si quienes viven bajo sus normas dejan de reconocerse en ellas. La legitimidad no se agota en el procedimiento; requiere también un mínimo de adhesión práctica. No basta con que las decisiones sean válidas: tienen que poder ser sentidas como propias.

Foto del Columnista María José Naudón María José Naudón