Una increíble hazaña logró el estadounidenseKyle Maynard, quien conquistó la cima del Aconcagua, el macizo más alto de Sudamérica con 6.962 metros de altura. Esto a pesar de no tener brazos ni pies.
Meta que pudo alcanzar tras 20 días de ardua travesía, esto según lo anunciado por el mismo montañista en Facebook donde publicó todas las fotografías de la aventura junto con un mensaje que decía “¡Lo conseguimos! Estoy más cansado que nunca pero estoy sentado con mis amigos en el techo de Sudamérica”.
A pesar de que Mynard nació con una amputación congénita de sus brazos y piernas, posee varios records en diferentes artes marciales y levantamiento de pesas, además de ser el primer ser humano con amputación cuádruple que ha logrado escalar sin la ayuda de una prótesis el famosos monte africano Kilimanjaro de 5.895 metros de altura.
Luego de lograr el ascenso al macizo latinoamericano el hombre afirmó durante la conferencia de prensa que “Soy el escalador que más lento ha subido esta montaña. Curioso, porque coincidí en el ataque a cumbre con la mujer que más rápido ha ascendido (la brasileña Fernanda Maciel, que batió el récord femenino)”.
Agregando que “estamos descansando y derramando unas lágrimas todos juntos. Gracias por nuestro cariño y apoyo, nos sirvió para seguir adelante”, escribió.
Además, Maynard es autor del libro “No Excuses”, donde relata su experiencia superando los mitos sobre la discapacidad física.
El Ministerio Público ordenó a la Policía de Investigaciones (PDI) una serie de diligencias para indagar hechos constitutivos de presuntos delitos como fraude de subvenciones y posible lavado de activos.
Los hombres representaron el 65% de las notificaciones entre 2021 y 2025, mientras que la principal vía de transmisión declarada durante 2025 fue la sexual, con un 94%.
La iniciativa busca entregar nuevas facultades a los municipios para solicitar ante los Juzgados de Policía Local el cierre temporal de viviendas y locales.
América Latina y el Caribe poseen experiencias capaces de enriquecer la gobernanza global: políticas de protección social, sistemas de salud pública, avances en gobierno digital y en la protección de datos, diversidad cultural y lingüística, y una larga reflexión sobre la desigualdad y la dependencia. Sin embargo, su voz seguirá fragmentada mientras no se fortalezca la cooperación regional.