Luego de un par de temporadas donde Curicó Unido fue uno de los planteles de mejor juego en el Campeonato Nacional, el club de la Región del Maule no ha podido levantar su nivel. Después de perder de forma contundente por 3-0 como local ante Unión La Calera, el conjunto que dirige Juan José Ribera se mantiene en la parte baja de la tabla de posiciones a sólo tres puntos de los equipos que descienden.
Los malos resultados y la salida del entrenador Damián Muñoz han crispado los ánimos curicanos y, de acuerdo a una denuncia en redes sociales, la violencia de los barristas ha afectado a uno de sus jugadores y su clan familiar.
Cristian Zavala, quien actuó por 74 minutos en la caída frente a los caleranos, aseguró en sus cuentas personales que sufrió un incidente con fanáticos “torteros”. Su relato motivó, en tanto, otros mensajes de sus compañeros, quienes repudiaron este hecho que juega en contra de la interna de un equipo que sólo piensa en no caer al Ascenso.
u0022Jamás creeré en la violencia física o verbal. Nunca pensé que hoy se siga creyendo que es la forma solucionar todo… Ojalá lo que vivimos ayer con mi familia no vuelva a ocurrir. Entendamos que la violencia no lleva a nada, hoy mi familia tiene miedo y no es bueno. Hoy daré por cerrado lo vivido y lo hago público para tomar concienciau0022, expresó Zavala.
“Como plantel estamos conscientes de la situación que estamos viviendo, somos los principales responsables de la situación del club y queremos remediarlo lo antes posible. Lamentamos la situación, pero la violencia no soluciona nada sobre todo en instancias así, cuando se necesita que todos estemos más juntos que nunca para salir adelante”, afirma el comunicado que compartió el capitán, Franco Bechtholdt.
No es la primera vez en Curicó
La agresión que denuncia Cristian Zavala no es la primera que realizan hinchas de Curicó Unido a sus propios jugadores. En octubre del año pasado, tras el 1-1 ante Colo Colo en el Estadio Monumental, los festejos maulinos terminaron con un hecho que motivó, incluso, a una denuncia de parte del club en la justicia ordinaria.
“Nuestro club iniciará las acciones legales que correspondan. Haremos todos los esfuerzos como club para que no ingresen a un estadio nunca más”, enfatizaron en esa ocasión.
Sin que nadie se lo pidiera, el ministro Arrau sacó del sombrero una reforma constitucional que logró unir en su contra desde Kaiser a Boric, pasando por Carlos Peña, Bellolio o Matamala. Una reforma escrita con el pie izquierdo, que uno pudiera creer que nació de una borrachera si no supiéramos de los hábitos temperados en cuanto a alcohol y drogas del ministro y el presidente. Tan mal redactada y pensada que dejó al propio gabinete confundido.
Tras la firma apresurada del proyecto en La Moneda, Arrau enfrentó críticas transversales, una encuesta adversa y finalmente la irrupción de senadores oficialistas que reescribieron los puntos más sensibles de la reforma constitucional de seguridad.
En diálogo con EL DÍNAMO, la legisladora habla de su identidad política y dice que el Gobierno "se pisó la cola" al intentar posicionar a Arrau como presidenciable con la agenda legislativa de seguridad.
De las tensiones legislativas por el bienestar animal a los hoteles que prohíben infantes pero reciben mascotas. Radiografía de una sociedad que reorganizó sus recursos emocionales y económicos.
El sospechoso habría asegurado pertenecer a una organización o secta satánica terrorista y amenazado con ingresar a establecimientos educacionales portando armas para cometer una masacre.