Nicolás Jarry (156°) está viviendo una de sus mejores semanas en el tenis en mucho tiempo, tras instalarse en los cuartos del octavos del Challenger 75 de Madrid, lo que le permitió a su Laura Urruticoechea, desahogarse y relatar un episodio desconocido que muestra el lado más oscuro del mundo de las apuestas deportivas.
Urruticoechea se valió de target="_blank" rel="noreferrer noopener">sus redes sociales para dar cuenta de lo sucedido en 2024, cuando el chileno llegó a la final del Masters 1000 de Roma, y enfrentaron violentas amenazas de apostadores, apuntando que, lamentablemente, son usuales en el circuito.
De verdad que te estudian y dan miedo. Estábamos en Roma, llegan estos mensajes de te voy a llevar a tus hijos en cajón. Lo miré justo cuando se acabó el partido. Dije bueno, será normal. Llegamos a la pieza del hotel con los niños antes que Nico, tenemos pieza separadas. Llegamos a la pieza de los niños, y alguien se había metido, había fumado cigarro, dejado apagado en la cama. Sacaron las almohadas, desordenado todo. Era como alguien diciendo oye, yo estuve acá. Nosotros no dejamos esto así, no hemos sido nosotros, tratando de creer que quizás habíamos sido, pero no, imposible”.
La esposa de Nicolás Jarry indicó que debieron enfrentar la indiferencia de la administración del hotel e incluso de la ATP: “Fuimos a hablar con el hotel, pero dijeron que seguro habíamos sido nosotros. Fuimos a hablar con la policía, pero es todo súper complicado en Roma. Tiene que ir un hombre, a las mujeres no las escuchan, hay que hablar en romano, es mucha burocracia en Italia”.
“No nos dejaban hablar con la policía. Volvimos a la pieza, y el hotel en vez de ayudarnos, había ordenado todo, sacaron rastro de todo. Dijimos no, no podré dormir tranquila hoy a la noche, voy a la policía. No nos creían, pero cuando vamos de vuelta, logro volverme a la pieza con dos policías, y cuando subimos, había pasado lo mismo, la misma persona se había metido y había hecho lo mismo, el cigarro, las almohadas. Ahí el miedo que sentimos todos y la invasión de los límites. Fue muy fuerte”, detalló Laura Urruticoechea.
En esta línea, precisó que se comunicó con la ATP “y nos dijeron como no te puedo ayudar mucho, lo único es cambiarte de hotel, ¿quieres? y obvio que queríamos. En mi cabeza creía que íbamos a tener guardaespaldas, pero no… Es normal. Fue muy difícil… los días siguientes ir a la comisaría, porque hay que tener pruebas para que puedan mirar tu pieza. Por suerte le terminó yendo bien a Nico en ese torneo, fue una semana mega difícil. Cuando ya logramos mostrar las pruebas, habían pasado 3-4 días y el hotel justo se le habían echado a perder las cámaras y nunca pudimos saber nada. Nunca pasó nada. No se siguió el tema”.
“Lo que quiero mostrar es que esto pasa. Hay que tener cuidado con lo que uno dice. Hemos recibido muchos comentarios muy pesados de la gente. Nico retírate, Para lo único que sirves es para tu familia. Yo siento que Nico es admirable. Después de Roma de esto le vino el vértigo. No se imaginan lo duro que fue eso. No se llegan a imaginar. Nico sigue teniendo que llegar a la pieza y poner todos sus papelitos con puntitos para ir mirando y tratando de ajustar la vista. Lo que su vista le dice y su cabeza le dice son cosas distintas hasta el día de hoy”, cerró la esposa del deportista nacional.