Secciones
Negocios

Centro Puntamar reemplazará al Hotel Punta Piqueros con oficinas, comercio y eventos en el borde costero de Concón

El proyecto ligado a las familias Bolocco, Said y Urenda, enfrentó más de una década de oposición ambiental que escaló hasta la Corte Suprema y finalmente echó por tierra la idea original de los inversionistas.

El emblemático proyecto Hotel Punta Piqueros, aprobado ambientalmente en 2018 pero nunca puesto en operación, cambiará definitivamente su destino. Inmobiliaria Punta Piqueros S.A. ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) una consulta de pertinencia para concretar el Centro Puntamar, un proyecto de equipamiento mixto que reemplaza el uso hotelero por oficinas, comercio, restaurantes y un salón de eventos en el borde costero de Concón.

La iniciativa se emplaza en el sector conocido como Puntilla de los Piqueros, sobre el roquerío denominado Peñón Oreja de Burro, inmediatamente al sur del Puente de los Piqueros, en avenida Borgoño. El edificio, cuya obra gruesa ya se encuentra construida en un 100%, mantiene la estructura aprobada en la Resolución de Calificación Ambiental, pero modifica su uso y operación.

Cabe recordar que el Hotel Punta Piqueros ligado a las familias Bolocco, Said y Urenda, enfrentó más de una década de oposición ambiental que escaló hasta la Corte Suprema y finalmente echó por tierra la idea original de los inversionistas. Las nueva propuesta busca darle operación al edificio abandonado en su obra gruesa desde el año 2015.

Cambio de foco

El proyecto contempla una inversión de US$ 9,3 millones y se enmarca dentro de la tipología de proyectos inmobiliarios de uso público, con una capacidad máxima de 998 personas y 101 estacionamientos distribuidos en seis niveles subterráneos. El inmueble tendrá 10 pisos, donde se habilitarán 134 oficinas, además de locales comerciales, restaurantes y un salón destinado a eventos.

En términos constructivos, el Centro Puntamar no incorpora nuevas obras estructurales relevantes. Las faenas se concentran en la ejecución de terminaciones, habilitación de especialidades y empalmes de servicios básicos, así como la adecuación de oficinas, cocinas y áreas comerciales. Durante esta etapa se estima un máximo de 100 trabajadores, cifra inferior a la considerada originalmente para el hotel.

En su fase de operación, el centro funcionará de lunes a domingo entre las 08:00 y la 01:00 horas, con posibilidad de extender el horario en jornadas con eventos. El funcionamiento permanente considera un máximo de 25 trabajadores, muy por debajo de los 260 empleos directos que contemplaba el proyecto hotelero.

Respecto de la localización, el proyecto se sitúa dentro del radio urbano de Concón, la cual autoriza usos de hospedaje y equipamiento. Según lo informado por el titular, el emplazamiento no se encuentra dentro ni en cercanías de humedales urbanos o áreas protegidas. Además el municipio se ha mostrado proclive al nuevo uso del edificio.

Con este cambio de uso, el proyecto busca destrabar una iniciativa que fue objeto de extensas judicializaciones, manteniendo la infraestructura ya construida, pero adaptándola a un nuevo modelo de equipamiento urbano y servicios, con énfasis en oficinas, comercio y actividades gastronómicas y de eventos.

Notas relacionadas







Julio Isamit, nuevo director de Res Publica: “Kast tiene que evitar el error de abandonar a su propia base”

Julio Isamit, nuevo director de Res Publica: “Kast tiene que evitar el error de abandonar a su propia base”

En entrevista con EL DÍNAMO, el ex ministro de Piñera y nuevo director del think tank Res Publica defiende la decisión de Kast de suspender el traspaso y califica el proceso como "opaco e incompleto". Advierte que los liderazgos del Frente Amplio en el Congreso serán una oposición "igual de irresponsable" que en el gobierno de Piñera, pero confía en una actitud distinta del Socialismo Democrático.

Daniel Lillo

Irán tan lejos, tan cerca

Irán tan lejos, tan cerca

La historia nos enseña que los conflictos en el Medio Oriente tienen el poder de desestabilizar agendas internas y poner a prueba la resiliencia de las democracias emergentes. Chile no es una isla, y hoy más que nunca, nuestro bienestar cotidiano está encadenado a la estabilidad de un mundo que se siente cada vez más pequeño y, lamentablemente, más convulso.

Foto del Columnista Ignacio Imas Arenas Ignacio Imas Arenas