Como era de esperar, Fabio Agostini y Miguelitoconocieron su sanción enTierra Brava luego de fugarse del encierro para asistir a una fiesta electrónica que se desarrolló en las cercanías de la hacienda.
Fue tras la competencia por equipos, donde los verdes resultaron triunfadores por tercera semana consecutiva. Como es costumbre, el equipo rojo tuvo que nominar a uno de sus integrantes, siendo Nicole Block la elegida por el capitán Luis Mateucci.
Pero eso no era todo, Karla Constant finalmente dio a conocer el castigo que recibirían Fabio y Miguelito por abandonar los terrenos de Tierra Brava, una de las reglas más importantes de la competencia.
A raíz de lo ocurrido, ambos quedaron automáticamente nominados y con riesgo de tener que dejar el reality show de Canal 13.
“Ustedes cosecharon lo que sembraron y, muy importante, expusieron al equipo. Así que espero que sea la última vez y que a nadie más se le ocurra cometer esta infracción que pone en riesgo la seguridad”, les advirtió la animadora.
Los dos participantes del equipo verde recibieron la sanción como corresponde, e incluso el propio ex Morandé Con Compañía gritaba camino a la hacienda: “¡Si me voy no importa! ¡Ya hice historia!”, decía, mientras daba volteretas.
Sorprende que parte importante de la discusión pública se haya concentrado en un supuesto "congelamiento" de la recaudación futura, cuando el verdadero efecto de la invariabilidad parece ser bastante más acotado. Antes de atribuirle un costo fiscal que podría comprometer a futuras administraciones, convendría distinguir entre una disminución efectiva de la carga tributaria y una simple modificación en el calendario de pago de los impuestos.
A dos meses del cambio de gabinete que suprimió de facto el rol de vocero único, expertos consultados por EL DÍNAMO evalúan el modelo de voces repartidas: menos traspiés, sí, pero un relato que sigue sin dueño mientras el oficialismo pide reforzar las vocerías.
Smith no escribió un manual de libre mercado sin fricciones, sino una psicología moral sobre cómo los seres humanos —desiguales en fortuna, iguales en la necesidad de ser reconocidos— construyen instituciones que a veces liberan y a veces esclavizan ese impulso.
El proyecto establece nuevas reglas para el uso de contenidos generados con inteligencia artificial y crea un marco legal para enfrentar la difusión de imágenes, audios y videos falsificados que simulan a personas reales.