Tyler, The Creator llega como uno de los nombres más esperados de toda la edición. El rapero y productor de Los Ángeles está en un momento de carrera irrepetible: su último ciclo de trabajo lo consolidó como uno de los artistas más completos e influyentes del rap contemporáneo, capaz de moverse con la misma soltura entre el hip hop experimental, el funk y el pop más sofisticado. Su presentación en el escenario Cenco Malls, de 22:15 a 23:30, no es solo un concierto: es una experiencia visual y sonora diseñada hasta el último detalle. Quienes lo han visto en vivo saben que Tyler no actúa, construye mundos. El Parque O’Higgins está a punto de descubrirlo.
Lorde, en tanto, regresa a Chile después de años de ausencia con todo el peso de su leyenda intacto. La neozelandesa que a los dieciséis años le explicó al mundo cómo sonar enorme sin necesitar nada más que una voz y una idea, se presenta en el Banco de Chile de 21:00 a 22:15. Su pop introspectivo, sus silencios calculados y su capacidad para convertir un estadio en algo que se siente íntimo la convierten en uno de los shows más esperados del fin de semana. Llega además en un momento de regreso largamente anticipado por su fanaticada, lo que le agrega a la presentación una carga emocional adicional que pocas veces se da en un festival.
El cierre, sin embargo, tiene nombre propio y acento chileno: Los Bunkers. La banda de Concepción, referente ineludible del rock nacional y una de las historias más queridas de la música popular chilena de las últimas décadas, toma el escenario Banco de Chile de 23:30 a 01:00 en lo que se perfila como una celebración colectiva. Verlos en Lollapalooza, en ese horario y en ese contexto, tiene todas las condiciones para convertirse en uno de esos shows que se recuerdan durante años. Para muchos, este set será el momento más emotivo del festival completo.
La jornada también ofrece, antes de la noche, nombres que merecen atención. Turnstile, la banda de Baltimore que ha revitalizado el hardcore con una energía pocas veces vista en vivo, se presenta en el escenario Cenco a las 20:00 y es una parada obligada para quienes quieran calentar los motores antes de los cierres. Y Orishas, el colectivo cubano que mezcla rap con son y salsa, recupera el Alternative Stage a las 22:30 con una propuesta que no tiene parangón en el resto del cartel.
Pero si hay un nombre que concentra la curiosidad de quienes siguen de cerca la cultura pop, ese es DJO. El proyecto solista de Joe Keery —conocido masivamente por su rol en Stranger Things— se convirtió en fenómeno viral cuando su canción “End of Beginning” desplazó momentáneamente a Taylor Swift de las listas de Spotify, impulsada por una ola espontánea en TikTok que nadie supo explicar del todo. Lo que empezó como una curiosidad se reveló como algo genuino: un pop de capas, melancólico y envolvente, que conectó con millones sin campaña ni estrategia. Su presentación en el escenario Cenco a las 18:00 es, probablemente, la cita más inesperada de la jornada y una de las más interesantes.
El sábado del Lollapalooza 2026 tiene todo para ser la noche grande del festival. Y si el viernes demostró que la diversidad puede ser una estrategia ganadora, el sábado viene a confirmar que cuando la cartelera se alinea, el resultado puede ser histórico.