Chile alberga especies únicas de cactáceas que requieren enfoques científicos especializados para su protección. Es el caso del Rimacactus lau, una de las cactáceas más amenazadas y singulares de Chile que podría tener su futuro asegurado gracias al trabajo conjunto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Aguas Horizonte.
Endémica de un área muy acotada del borde costero de la Región de Antofagasta, el Rimacactus lau se caracteriza porque su desarrollo es extremadamente lento y su reproducción natural, muy compleja.
Con el objetivo de asegurar la subsistencia del Rimacactus laui, investigadores del Instituto de Biología de la PUCV junto al consorcio a cargo de desarrollar la planta desaladora que abastecerá el Distrito Norte de Codelco, se aliaron para investigar cómo asegurar la conservación de esta especie.
La iniciativa surge en el marco de los estudios ambientales impulsados por Aguas Horizonte en el territorio, los que permitieron identificar la presencia de esta especie en peligro crítico y activar un trabajo colaborativo con la academia para avanzar en su protección y en la mejora de su hábitat natural.
“Nos encontramos con esta especie que está en peligro de extinción lo que nos llevó a impulsar una colaboración con el mundo científico para avanzar en su conservación. Creemos firmemente que la ciencia aplicada y el trabajo conjunto son claves para compatibilizar desarrollo, infraestructura hídrica y protección del patrimonio natural del norte de Chile”, nos explica Alex Miquel, gerente general de Aguas Horizonte.
El proyecto propone un enfoque inédito para la conservación de flora vulnerable, basado en el uso de bacterias promotoras del crecimiento vegetal como aliadas clave para fortalecer la supervivencia del cactus en su entorno natural, sin recurrir a injertos artificiales. Se trata de una especie extremadamente pequeña -menor al diámetro de una moneda-, de crecimiento lento y reproducción compleja, que enfrenta condiciones ambientales adversas y crecientes presiones antrópicas.
La investigación contempla estudios microbiológicos avanzados, análisis genómicos y la conformación de un consorcio bacteriano específico. A la fecha, el equipo científico ha reunido una colección cercana a 400 bacterias y ha iniciado pruebas preliminares con otras cactáceas para validar la seguridad y efectividad de la solución desarrollada.
Aguas Horizonte ha tenido un rol activo en el desarrollo del proyecto, aportando logística, profesionales especializados y monitoreo permanente en terreno, además de promover actividades de difusión, educación ambiental y vinculación con la comunidad local, como parte de su compromiso con una operación sostenible y alineada con los desafíos ambientales del territorio.
Los avances de esta línea de investigación han sido compartidos en instancias académicas y de articulación territorial en la Región de Antofagasta, fortaleciendo el trabajo conjunto entre empresa, universidades y comunidad para la conservación de flora vulnerable y el desarrollo de soluciones biotecnológicas con impacto ambiental positivo.