La historiadora y periodista Ana María Stuven fue distinguida con el Premio Nacional de Historia, la segunda mujer en recibir este reconocimiento desde su creación en 1974. La decisión fue por unanimidad y el galardón lo entregó la ministra de Educación, María Paz Arzola.
Stuven, quien fue la única mujer entre las candidaturas de esta edición, desarrolló parte importante de su trabajo en torno a la historia de las ideas políticas y del rol de las mujeres en la historia, especialmente en los siglos XIX y XX.
Según destacó el Ministerio de Educación, la historiadora “contribuyó de manera sustantiva a visibilizar el rol de las mujeres en la historiografía local”, además se convirtió en una de las referentes de la historia de género y del estudio de las formas en que las mujeres incidieron en el espacio público.
El reconocimiento llega seis años después de que Stuven fuera considerada entre las candidaturas al premio en 2020. Hasta ahora, solo otra mujer había recibido el galardón: Sol Serrano, distinguida en 2018.
Tras conocer la decisión, Stuven destacó el papel de las humanidades y de la historia en la comprensión de la sociedad y subrayó que aún persisten brechas de género.
“Creo profundamente en las humanidades y en el sentido social y cultural que estas tienen. Y en ese sentido, la historia, la historiografía como disciplina de estudio, es también un campo que nos obliga no solo a la investigación histórica rigurosa, sino también a entender que todo pensamiento político, pensamiento intelectual, es un pensamiento que está en contexto”, señaló al sitio web del Mineduc.
La historiadora agregó que, pese a los avances de las últimas décadas, “todavía persisten brechas de género” y existen espacios pendientes para que las mujeres puedan alcanzar una “igualdad sustantiva”.
La también académica, se desempeñó desde 1984 en la Universidad Católica de Chile como profesora instructora, auxiliar, adjunta y a partir de 2012 como profesora titular. Posteriormente fue directora del Programa de Historia de las Ideas Políticas de la UDP y desde 2024, la misma casa de Estudios le otorgó la distinción de Profesora Honoraria por sus logros intelectuales, académicos y aporte a la misión de la Universidad.
El Premio Nacional de Historia contempla, además, un reconocimiento económico de $13.186.565, entregado una sola vez, además de una pensión vitalicia equivalente a 20 UTM.