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Escalada de tensión entre RN y Republicanos reaviva el fantasma de un quiebre en el oficialismo

La arremetida de RN pidiendo “cirugía mayor” en el gabinete y en el Segundo Piso motivó una dura réplica Republicana. “Tengan cuidado, porque la cirugía mayor que están pidiendo podría terminar alcanzando a los suyos”, advirtió el diputado Romero.

En La Moneda existe claridad de que hay dos derechas respaldando al Gobierno. Donde hay diferencias de opinión es en el calificativo: Renovación Nacional —haciendo uso del concepto instalado por Republicanos— reflotó el de “derecha cobarde”, apuntando a los parlamentarios que no estuvieron en la votación de la reforma constitucional de migraciones que fracasó en la Cámara. El Partido Republicano, por su parte, volvió a innovar: calificó como “derecha obstruccionista” a sus aliados de sector que han comenzado a pedir cambio de gabinete.

El origen del cruce está en el revés legislativo de la semana pasada. La reforma constitucional que buscaba ampliar de cinco a 30 días el plazo de detención en expulsiones administrativas obtuvo 88 votos y no alcanzó los 89 requeridos. El foco se dirigió a la Segpres, que dirige José García Ruminot, el único militante de RN en el Gabinete.

Como respuesta a la arremetida contra el ministro de la Segpres, las senadoras Paulina Núñez y María José Gatica (ambas RN) comenzaron una ofensiva para propiciar un cambio de gabinete. 

La presidenta del Senado planteó que, sin señales de diálogo desde más arriba, poco puede hacer la Segpres, y concluyó que se requiere “una cirugía mayor”. Gatica, en tanto, acotó que “estamos en hora de poder generar un cambio de gabinete”.

En RN el diagnóstico es que el ministro está quedando solo y absorbe responsabilidades que corresponden a los ministerios sectoriales y a las bancadas. 

Es una lectura que ya había planteado en EL DÍNAMO la vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón (RN), quien sostuvo que los éxitos se atribuyen al ministerio sectorial y las derrotas a la Segpres. 

Voces del partido agregan que el problema de fondo del modelo político está en el segundo piso, donde ubican a Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores, y a Cristián Valenzuela, director de Contenidos y Comunicaciones. Ahí, dicen, es donde debería aplicarse la “cirugía mayor”.

En esa lectura hay además un denominador común para los problemas de gestión: autoridades militantes o cercanas al Partido Republicano.

Republicanos doblan la apuesta

La respuesta de la colectividad que lidera Arturo Squella no tardó. El diputado Stephan Schubert instó a Núñez a plantear sus reparos de manera interna, al igual que el jefe de bancada,Benjamín Moreno.

La escalada en el tono contra el partido liderado por la senadora Andrea Balladares llegó de la mano del diputado Agustín Romero, quien ya se ha acostumbrado a generar controversia con sus pares del oficialismo. 

“No se puede pedir cargos en privado y cirugía mayor en público. Si algunos que se dicen oficialistas vociferan en público que el Gobierno funciona tan mal, solo les digo que tengan cuidado, porque la cirugía mayor que están pidiendo podría terminar perfectamente alcanzando a los suyos”, advirtió el diputado.

La diputada Paz Charpentier fue en la misma línea: “En privado piden cargos en todo Chile. En público golpean a nuestro gobierno. Les pedimos consistencia señores. ¡O son gobiernistas o son obstruccionistas!”, dijo la legisladora.

El tono áspero, en todo caso, no es exclusivo de los republicanos. Gatica pidió a los “amigos republicanos” un “poco de pudor” y planteó que la derecha valiente estaba en Valparaíso votando, “la cobarde, de viaje en Nueva York”.

El secretario general republicano, Vicente Bruna, respondió señalando que hay dos derechas, una obstruccionista, formada por “grupitos pequeños”, y otra que busca construir, en la que incluyó a Evópoli, RN, la UDI y Republicanos. Después aclaró que se refería a personas dentro de las colectividades y no a partidos determinados, y dijo no tener molestia con RN como partido, sino con algunas personas de RN.

Este cruce, sin embargo, tiene un matiz que no estaba presente en las controversias anteriores. Republicanos ha deslizado que RN podría ser prescindible del Gobierno, un comentario que se ha extendido más explícitamente en la interna.

Al mismo tiempo, la pugna juega en contra del deseo de la UDI de entablar una coalición formal de cara a las próximas elecciones municipales de 2028.

La relación entre ambos partidos ha sido la más conflictiva desde el inicio del Gobierno. A fines de mayo, el emplazamiento de Romero a Chile Vamos para sumarse a la acusación constitucional contra Nicolás Grau derivó en reclamos por el eslogan de la “derechita cobarde”. Y en junio, RN y la UDI expresaron su molestia en el comité político ampliado por las “reiteradas faltas de respeto” tras las críticas de Romero a Evelyn Matthei.

El nuevo capítulo tendrá escenario este lunes: los líderes republicanos esperaban llevar los dichos de Núñez al comité político ampliado en La Moneda.

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