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La historia del niño abandonado que vende limonada para pagar su propia adopción

Fue abandonado en un refugio por su madre y ahora “trabaja” para recaudar dinero con el fin de hacer frente a los altísimos costos legales del proceso.

Los vecinos de un barrio en Missouri, Estados Unidos, vieron el puestito de limonadas del niño Tristan (9) y pensaron que se trataba de una de las tantas iniciativas de los chicos del barrio para juntar dinero.

El refresco costaba sólo 1 dólar (cerca de 670 pesos chilenos) y los fondos que se recaudaban no estaban destinados a una pelota, a la consola del momento o a una bicicleta. El pequeño juntó peso a peso el dinero necesario para financiar su propio proceso de adopción.

Tristan vive desde hace 4 años con Donnie Davis y su esposo Jimmy, luego de que su madre lo dejara abandonado en un refugio. El problema es que su nueva familia no tiene los 5 mil dólares para cubrir los papeleos legales que se piden para la adopción.

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“Él significa todo para nosotros, es absolutamente nuestro hijo, está en nuestros corazones. La adopción es como una reafirmación para él, saber que tiene una familia para siempre y que llevará nuestro apellido”, explica Donnie.

El pequeño Tristan, por su parte, no se complica. Ella será mi madre. Estoy feliz porque tengo una nueva familia que me ama“, asegura.

Al correrse la voz, el negocio de Tristan se transformó en un rotundo éxito. Durante el último fin de semana logró juntar 7.100 dólares, sin contar los 6.900 que le llegaron gracias a una colecta que sus vecinos hicieron por internet.

“Gracias, no hay palabras suficientes para agradecer a todos”, exclamó Donnie y agregó que el dinero excedente será usado para la educación de Tristan. A cada cliente que le compraba un vaso, el menor le respondía: “De nada, ¡y gracias por ayudar a nuestra adopción!

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