La Fiscalía Federal de Brasil abrió una investigación contra el empresario y delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein por posibles delitos ocurridos en sus tierras. La investigación se da luego de que en los últimos documentos liberados sobre el fallecido millonario se descubriera que tenía un Número de Identificación Fiscal (NIF) brasileño.
Epstein habría recibido aquella identificación a través de un socio que se puso en contacto con él para intentar comprar una revista de moda en Brasil. En los papeles desclasificados también se da cuenta de una mujer brasileña que fue captada en el estado de Río Grande del Norte, según se presume, para realizar actos sexuales con o a las órdenes del magnate en Estados Unidos.
Otra mujer, también de nacionalidad brasileña, aparece en los documentos como el contacto de Epstein en el país para orquestar una red de tráfico de mujeres, similar a las que había levantado en Florida y Nueva York.
La apertura de la investigación tuvo lugar a raíz de una denuncia presentada en Río Grande del Norte. La Fiscalía, a través de un comunicado enviado a los medios brasileños, afirmó que no proporcionará mayores detalles “dada la sensibilidad de la cuestión y por la necesidad de proteger a las víctimas“. El caso se encuentra ahora en manos de la Unidad Nacional de Enfrentamiento del Tráfico Internacional de Personas y del Contrabando de Migrantes (UNTC), en Brasilia.
Los nexos de Epstein en Brasil
Los archivos además muestran que, en 2009, Epstein transfirió 10.000 libras (13.600 dólares), para un curso de osteopatía al brasileño Reinaldo Avila da Silva, pareja del ex ministro británico Peter Mandelson, nombrado embajador en Estados Unidos del Reino Unido en 2024, quien también recibió pagos del depredador sexual a cuentas de su entorno.
Finalmente, otra revelación implica que Epstein mantuvo relaciones personales con modelos brasileñas, las ayudó económicamente e incluso se especula que haya contratado a alguna como asistente.