El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigirá esta noche a una sesión conjunta del Congreso para pronunciar su primer discurso sobre el Estado de la Unión desde su regreso a la Casa Blanca hace poco más de un año. La Constitución establece que el presidente “informará periódicamente al Congreso sobre el estado de la Unión”, lo que convierte esta intervención, en teoría, en un balance formal de gestión.
Sin embargo, pocas intervenciones ante el Capitolio han estado tan cargadas de implicancias políticas como la que ofrecerá este martes en horario estelar. Y es que la alocución llega en un momento complejo. El mandatario busca destacar los avances de su agenda y ordenar el mensaje republicano de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre.
Sin embargo, su programa enfrenta obstáculos en varios frentes. En materia comercial, la Corte Suprema asestó un revés a su política arancelaria al invalidar el principal mecanismo utilizado para imponer impuestos a importaciones. En inmigración, la Casa Blanca mantiene un estancamiento con los demócratas por el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional.
A su vez, las encuestas reflejan un país dividido. Un sondeo reciente de CNN mostró que solo el 36% aprueba su gestión, mientras que una encuesta del Washington Post arrojó un 39%. En ese contexto, el discurso representa una oportunidad para frenar el deterioro político en un año electoral decisivo.
El discurso sobre el Estado de la Unión de Trump
El trasfondo del discurso sobre el Estado de la Unión es abiertamente político. Los republicanos defienden su mayoría en el Senado (53-47) y en la Cámara de Representantes (218-214), márgenes estrechos ante una tendencia histórica adversa: desde la Segunda Guerra Mundial, el partido en la Casa Blanca pierde en promedio 27 escaños en la Cámara y cuatro en el Senado en los comicios de medio término.
Se anticipa que la inmigración y los aranceles ocupen un lugar central en los dichos de Trump. También la política exterior, marcada por la presión sobre Irán y un despliegue militar reforzado en Medio Oriente.
En poco más de ocho meses, los votantes decidirán si mantienen el control republicano del Congreso o entregan el poder a los demócratas, abriendo la puerta a dos años de bloqueo legislativo y una supervisión más agresiva sobre la Casa Blanca que podría terminar, según dijo el propio mandatario, con él sometido a juicio político una vez más.
Trump dará su primer discurso sobre el Estado de la Unión a las 21:00 horas de Washington D.C. (23:00 horas en Chile).