Secciones
Negocios

CCU ingresa a Paraguay tras asociación con el Grupo Cartes

Según un comunicado difundido hoy, CCU, con presencia en Uruguay y Argentina, además de Chile, adquirió el 50,005 % de Bebidas del Paraguay S.A. y el 49,995 % de Distribuidora del Paraguay S.A., sociedad que distribuye los productos de la primera.

La chilena Compañía Cervecerías Unidas (CCU) ingresó a Paraguay gracias a la asociación con el Grupo Cartes, que está presente en diversos sectores económicos de ese país.

Según un comunicado difundido hoy, CCU, con presencia en Uruguay y Argentina, además de Chile, adquirió el 50,005 % de Bebidas del Paraguay S.A. y el 49,995 % de Distribuidora del Paraguay S.A., sociedad que distribuye los productos de la primera.

La firma aseguró que esta adquisición es consistente con los objetivos expuestos al mercado con ocasión del aumento de capital efectuado este año por CCU, entre los cuales se mencionó como una de las fuentes de crecimiento inorgánico, “ingresar a nuevos mercados vecinos con foco en nuestros negocios principales”, precisó el texto.

“Queremos consolidar nuestra presencia en Paraguay, tal como lo hicimos hasta ahora en Argentina y Uruguay. Tenemos la ambición de seguir expandiendo decididamente nuestro negocio, transformándonos en un operador multicategoría con foco en cerveza y productos sin alcohol, con fuerte presencia regional”, señaló el gerente general de CCU, Patricio Jottar.

En el primer semestre del año, los beneficios de la cervecera, controlada por Quiñenco, brazo inversionista del grupo chileno Luksic y Heineken, alcanzaron los 64.551 millones de pesos (unos 124 millones de dólares), un 35,7 % más que el registrado en el mismo periodo del año pasado.

Notas relacionadas







Irán tan lejos, tan cerca

Irán tan lejos, tan cerca

La historia nos enseña que los conflictos en el Medio Oriente tienen el poder de desestabilizar agendas internas y poner a prueba la resiliencia de las democracias emergentes. Chile no es una isla, y hoy más que nunca, nuestro bienestar cotidiano está encadenado a la estabilidad de un mundo que se siente cada vez más pequeño y, lamentablemente, más convulso.

Foto del Columnista Ignacio Imas Arenas Ignacio Imas Arenas