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Los 100 días de Goic

El desafío de la candidata DC es traer de regreso los votos que ha ido perdiendo elección tras elección. Esta tarea se ve viable si el candidato Sebastián Piñera continúa ‘derechizando’ su campaña y programa.

La decisión de la Democracia Cristiana de llevar candidato a primera vuelta convulsionó a la Nueva Mayoría y logró tensionar una relación de partidos que ya hace tiempo habían caído en un cierto conformismo y autocomplacencia. La decisión de la DC obliga al sector de izquierda de la NM a buscar otra opción para legitimar la candidatura del Senador Guillier, de ahí la decisión de salir a buscar 30 mil firmas que naturalicen la candidatura en los ciudadanos. Por otra parte, la Senadora Goic está obligada a subir en las encuesta, para lo cual debe diferenciarse del Gobierno, de los otros partidos de la coalición oficialista y los más importante, construir una agenda comunicacional y un programa que le haga sentido a sectores independientes, de centro y centro izquierda, que están defraudados de los políticos, de los abusos, que no ven en las políticas públicas la solución a sus problemas.

El desafío de la candidata DC es traer de regreso los votos que ha ido perdiendo elección tras elección. Esta tarea se ve viable si el candidato Sebastián Piñera continúa ‘derechizando’ su campaña y programa. Ejemplo de esto es que su coordinador es militante de la UDI y ya comunicó la idea de bajarle los impuestos a las empresas. Es evidente que entre este sector y la ‘izquerdización’ de Guillier para evitar la fuga de votos hacia el Frente Amplia, hay una oportunidad para captar el voto del centro.

Entonces, ¿cuál es la mayor amenaza de Goic?, a mi juicio, no subir en las encuestas en los próximos 100 días. El éxito de su estrategia, dependerá que este centro político reconozca el esfuerzo, que lo valide y comience aparecer en las encuestas. También dependerá que su campaña de comunicación posicione que ella no es más de lo mismo, que si bien hay una historia cultural y política común con la izquierda, con la cual han gobernado los últimos 30 años, hoy hay un quiebre y una nueva oportunidad para el centro político. Por último, también dependerá de la lealtad de los dirigentes de su propio partido, que la acompañen con decisión y que frente a las complicaciones no comiencen a negociar por debajo de la mesa una bajada anticipada.

El éxito de Goic está condicionado por llegar a la primera vuelta como una opción competitiva, confirmando así que su estrategia fue la correcta, y demostrando que en Chile aún hay un centro político que necesita ser escuchado.

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