Día Mundial del Medio Ambiente y el desafío de un futuro sustentable

Nuestro país está bien posicionado para iniciar un proceso de recuperación económica de los efectos de la pandemia, con ventajas importantes para impulsarla con energías renovables y con un uso más eficiente de la energía. Pero, para que esto ocurra, es necesario contar con profesionales y técnicos preparados para hacer frente a esta transición.

Por Viviana Ávalos Directora Sectorial de Energía y Sustentabilidad de Inacap › Actualizado: 10:59 hrs
Chile fue nombrado el país más atractivo para invertir en energías renovables y el noveno en cuanto a su desempeño frente al cambio climático. FREEPIK
Chile fue nombrado el país más atractivo para invertir en energías renovables y el noveno en cuanto a su desempeño frente al cambio climático. FREEPIK
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El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra cada 5 de junio desde 1974, con la participación de gobiernos, empresas y ciudadanos en un esfuerzo conjunto por abordar aquellos problemas ambientales que demandan más urgencia. Este año, el tema es la Restauración de Ecosistemas y el país anfitrión es Pakistán, en una conmemoración que congregará virtualmente a millones de personas en todo el mundo. Para quienes estén interesados, pueden registrarse aquí 

Dicho esto, vale la pena resaltar que hay grandes oportunidades para aportar desde nuestro país al cuidado del medio ambiente. De hecho, Chile fue nombrado el país más atractivo para invertir en energías renovables (según ranking de Bloomberg del 2020) y el noveno en cuanto a su desempeño frente al cambio climático (según el Índice de Desempeño del Cambio Climático, IDCC 2021, elaborado por la ONG Germanwatch). Este reconocimiento demuestra la robustez del sector energético, de nuestro marco regulatorio y de nuestras instituciones. Las empresas mantienen la confianza en Chile y en nuestro compromiso de largo plazo por un crecimiento económico sostenible.

Por ello, podemos decir que nuestro país está bien posicionado para iniciar un proceso de recuperación económica de los efectos de la pandemia, con ventajas importantes para impulsarla con energías renovables y con un uso más eficiente de la energía. Esto conlleva una reactivación para todas las industrias relacionadas, no solo desde el punto de vista del negocio de la generación energética, sino desde la mirada de generación de riqueza y de empleo en nuestro país. Para que todo esto ocurra, es necesario contar con profesionales y técnicos preparados para hacer frente a esta transición, capacitados y certificados en las nuevas tecnologías y en la nueva regulación de calidad y seguridad, donde aún tenemos muchos desafíos por delante.

Por ello, como institución formadora con más de 100.000 estudiantes, Inacap se hace cargo del desafío de aportar a la sustentabilidad de las empresas y sus procesos, y lo hacemos formando técnicos y profesionales íntegros y competentes capaces de transformar su entorno.

En este sentido, y como parte de su Plan Estratégico 2020-2025 y su Modelo Educativo TP, Inacap ha definido que la sustentabilidad es uno de sus valores. En línea con su misión institucional de “formar con excelencia y compromiso personas íntegras que transformen al mundo”, la Institución busca potenciar en su comunidad el desarrollo de una cultura de innovación, emprendimiento y sustentabilidad, para contribuir al desarrollo permanente de las personas y los territorios. Esto nos convoca a relevar la sustentabilidad en todos los ámbitos de nuestro quehacer institucional, como son la formación propiamente tal, los edificios de nuestras sedes, la vinculación con el entorno y el trabajo interno, entre otros aspectos. Esta definición se dio a contar de 2021 y se desarrollará de manera creciente durante los próximos años en el marco de nuestro Plan Estratégico 2020-2025.

Más particularmente, desde la Dirección Sectorial de Energía y Sustentabilidad de Inacap, estamos trabajando en nuevas rutas formativas orientadas a dar respuesta a una serie de desafíos que tenemos como país para alcanzar nuestra meta de carbono neutralidad al 2050: industria y minería sostenibles, hidrógeno verde, edificación sostenible de viviendas y edificios públicos-comerciales, electromovilidad, retiro de centrales a carbón y eficiencia energética; siempre incentivando el uso de energías renovables y las buenas prácticas de la economía circular.

Queremos formar a los futuros técnicos y profesionales que serán los protagonistas de la transición energética y del desarrollo sostenible de nuestro país, porque esto requerirá de un número elevado y creciente de personas competentes, comprometidas e innovadoras, capaces de adoptar, adaptar y desarrollar tecnologías que aporten a la sustentabilidad de los sectores productivos a lo largo de todo nuestro país. Dado nuestro alcance y presencia nacional, creo que es un desafío que podemos y debemos abordar.