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Ciencias y educación ciudadana  

La divulgación científica y una educación temprana basada en la curiosidad y el pensamiento metódico son claves para fortalecer la valoración social de las ciencias y sostener el desarrollo del país.

Uno de los principales desafíos para el mayor desarrollo de las Ciencias es aumentar la divulgación y comunicación de las actividades que realizan los científicos; comunicar lo que hacen y en especial, lo que pueden hacer con sus áreas de conocimiento.  Para esto hay múltiples caminos, quizás uno de los de mayor impacto es trabajar en la educación inicial, donde se estimule la curiosidad y el pensamiento metódico desde el nivel preescolar.  Otra vía es presentar a la comunidad lo que nuestros investigadores realizan, destacando la importancia de su trabajo para el bienestar de la población.  Desde las universidades, en nuestro rol de educadores nos asiste el deber de mostrar a la sociedad que los avances de la población y la actual calidad de vida están vinculadas a la investigación, creación de nuevo conocimiento e inversión que el país dedica a las Ciencias. Esto incluye destacar la importancia de su educación desde la niñez. 

Las actuales mediciones de conocimiento de las Ciencias de la población adulta demuestran que una minoría conoce las instituciones que realizan ciencia de frontera en el país, y muy pocos señalaron haber visitado lugares de ciencia y tecnología en los últimos meses. Lo anterior nos deja un gran desafío por delante.  Hacernos cargo de comunicar el rol de la ciencia, el trabajo del investigador, y cómo este trabajo se transfiere y produce mejoras en la calidad de vida de la población es una tarea pendiente.  Es necesario plantearnos nuevas formas de comunicar el desarrollo de las ciencias. Iniciativas pioneras como el reciente Congreso Futuro en que participaron cientos de expositores de primer nivel internacional en ciencia, humanidades, artes y tecnología, son muy relevantes para avanzar en este camino.  El gran interés generado se demuestra por la multitudinaria presencia de asistentes a sus actividades.

Para lograr este nivel de presencia en la sociedad, es vital realizar una educación científica precoz, permanente y difundir así la real significación e impacto de las Ciencias. Una de las acciones más importantes debiera ser estimular la curiosidad por conocer el pensamiento metódico desde el nivel preescolar, a través de visitas guiadas a laboratorios, a centros universitarios y mediante el contacto cercano con los científicos. Esto es clave para estimular en los niños la inquietud por explorar y preguntar por lo desconocido.  En este sentido, el análisis crítico, cuestionar lo que existe y mirar con diferentes ángulos la realidad son aspectos fundamentales del desarrollo de los estudiantes.

En este trabajo y desafío a realizar hay iniciativas diversas, dentro de las que se cuentan, escuchar las propuestas de la propia comunidad para implementar en el aula; generar una comunidad de aprendizaje para fortalecer las competencias en ciencia, tecnología, conocimiento e innovación de modo de generar experiencias significativas para los niños, niñas y jóvenes; y también poner a su disposición una oferta de talleres, conversatorios y charlas en diferentes temáticas. Esto es lo que ha realizado por años el programa Explora, para instalar una cultura científica y tecnológica en los establecimientos educacionales.

A nivel universitario, se destaca también el Programa Científica que intenta sacar la ciencia desde las aulas al patio, fuera de los laboratorios y acercarla de una manera atractiva tanto a la comunidad universitaria como al público en general, en especial a los adolescentes y niños. Así, se busca inspirar a la comunidad y especialmente a las nuevas generaciones, para que comprendan el valor de la ciencia. Esto incluye a la ciencia que se hace en un laboratorio, pero también la que realizan en sus diferentes actividades las ciencias sociales, las humanidades, el arte y todo tipo de creación, innovación y la transferencia de conocimiento a la sociedad.

Con el objetivo de planificar e implementar lo descrito, se requieren nuevas estrategias para educar a la sociedad, lo que permitirá sustentar una política estable y significará un aporte importante en el reconocimiento y valoración social del quehacer de las Ciencias. Tenemos que demostrar que el desarrollo y la calidad de vida de nuestros habitantes, va a depender en gran medida de la inversión y estímulo de las Ciencias. Para esto, formar a las futuras generaciones, educar y expandir nuestra valoración de la generación del nuevo conocimiento en los niños y en la sociedad es en definitiva clave y relevante.

En suma, con el objeto de lograr estas metas, es vital realizar una educación científica precoz y difundir la real significación de las Ciencias a las nuevas generaciones, comenzando desde la educación temprana. Así, sembrar el interés, cariño, reconocimiento e importancia de las ciencias en la ciudadanía es de vital importancia, sin embargo, si este esfuerzo se focaliza de manera especial en nuestros niños y jóvenes pese a que tomará más tiempo, sin duda entregará importantes, profundos y duraderos frutos al servicio del país.

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