Secciones
País

Andrade (PS) y sobrepeso de Casa 212: 'Autoridad del ministro Allamand no queda en buen pie'

La disposición a colaborar de las instituciones también no queda en buen pie. La imagen del comandante en jefe tampoco. O sea, es una comedia donde las cosas se van sacando de a poco”, advirtió el legislador.

El diputado del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade, afirmó que la autoridad del ministro de Defensa, Andrés Allamand, “no queda en buen pie” luego que el comandante en jefe de la FACh, Jorge Rojas, admitiera que el avión Casa 212 viajaba con sobrepeso, ya que la entrega de información por “goteras” sólo genera “mayores suspicacias” en la opinión pública.

“Cuando las verdades se empiezan a saber de a poco, de a goteras, lo que se genera es una suspicacia general, porque uno nunca queda conforme. Uno se pregunta, ¿qué más hay?, ¿Qué falta por entregar? Con esto la autoridad del ministro Allamand no queda en buen pie. La disposición a colaborar de las instituciones también no queda en buen pie. La imagen del comandante en jefe tampoco. O sea, es una comedia donde las cosas se van sacando de a poco”, advirtió el legislador.

El parlamentario lamentó que la FACh invocara el secreto militar para un medio que solicitó antecedentes y no para la justicia. “Si hay un ámbito de secreto militar, ese secreto militar es para todos los ámbitos”.

“Para un medio de prensa o para un tribunal. No puede ser para uno y para otros no. Me parece muy desafortunada lo ocurrido”, recalcó Andrade.

Notas relacionadas











El estilo Barros: cómo el ministro más disonante de Kast se transformó en el segundo mejor evaluado del gabinete

El estilo Barros: cómo el ministro más disonante de Kast se transformó en el segundo mejor evaluado del gabinete

Luego de sus críticas al Convenio 169 de la OIT y sus dichos sobre los aranceles de Trump, el ministro de Defensa se consolidó como el más disruptivo del gabinete. Su estilo, en todo caso, es visto con buenos ojos por el propio presidente Kast, quien confirmó hoy que esa libertad para salirse del guión es parte de lo que espera de sus ministros.

Daniel Lillo