Secciones
País

Fue detenido: organizador de fiesta clandestina en Maipú incumplió arresto domiciliario

El hombre fue sorprendido incumpliendo la medida tras ser imputado como autor de delitos contra la salud pública debido a la realización del masivo evento.

fiesta clandestina

El organizador de la fiesta clandestina que reunió a más de 400 personas durante este fin de semana en Maipú fue detenido nuevamente tras incumplir la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno que se le había decretado horas antes.

El hombre de 45 años, identificado con las iniciales J.P.S.C., fue sorprendido incumpliendo la medida decretada por el 9° Juzgado de Garantía de Santiago, tras ser imputado como autor de delitos contra la salud pública debido a la realización del masivo evento.

Al respecto, el teniente de Carabineros, Sebastián Farías, oficial de ronda de la prefectura Rinconada, detalló que el pasado domingo llegó personal policial al domicilio del sujeto para realizar su fiscalización. Sin embargo, el hombre no se encontraba en el lugar, por lo que esto fue informado a la fiscalía local, la cual ordenó su detención.

De acuerdo a lo señalado, los uniformados regresaron a la vivienda más tarde, cuando el sujeto ya se encontraba en el lugar, por lo que fue rápidamente detenido.

Respecto a los motivos que dio el sujeto para justificar su ausencia, Farías indicó que “solo se limitó a decir que andaba buscando unas prendas de vestir y utensilios de aseo”. El hombre pasará a control de detención durante la jornada de este lunes.

Notas relacionadas








Brasil: la alegría como política de Estado

Brasil: la alegría como política de Estado

Desde los megashows gratuitos en Copacabana, hasta blindar la alegría en su Constitución, Brasil transformó el bienestar en una maquinaria económica imbatible. Mientras la región compite por cifras frías, el gigante sudamericano nos lleva años de ventaja vendiendo su propia vibra.

Luis Bellocchio



Iván, el terrible

Iván, el terrible

Iván Poduje entendió rápidamente que la gente allá afuera no quiere expertos gentiles que moderen el debate, quiere guerreros que nombren sus frustraciones sin rodeos y que señalen culpables. Por eso habla más fuerte que otros, más elocuentemente, con más datos y más confianza, pero corre el peligro de no escuchar a nadie más, de convertirse en ese monólogo brillante que nadie puede interrumpir.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio