Demócratas y Amarillos bajaron la cortina tras la notificación de disolución por parte del Servel, cerrando un ciclo de cinco años de existencia que comenzó en el primer proceso constitucional y terminó con la elección parlamentaria de 2025.
Así lo comunicaron a su militancia, incluso antes de ser notificados por el órgano electoral.
Amarillos, de hecho, anunció que no buscaría mantener la vigencia legal el pasado 20 de noviembre, a días de la derrota electoral. “A partir de ahora, cada militantes de Amarillos vuelve a ser ciudadano con total independencia de criterio”, decía la carta compartida entre adherentes a la tienda fundada por Cristián Warken.
De ahí en adelante, la directiva liderada por Andrés Jouannet —nombrado como subsecretario de Seguridad por Kast— se dedicó al orden administrativo a la espera de la notificación del Servel que finalmente llegó la mañana del jueves.
Demócratas, partido hermano de Amarillos, hizo lo propio esta semana comunicando a la militancia que había sido notificada de la disolución. “Esto no es un adiós, la forma puede cambiar, pero el fondo sigue plenamente vigente, pues la defensa del interés público, el camino, siempre, recién comienza”, decía el escrito.
Los procesos constitucionales: el auge de los partidos de centro
Tanto Demócratas como Amarillos por Chile nacieron al calor del primer proceso constitucional, posicionándose como alternativas de centro frente a lo que consideraban el “maximalismo” de la Convención Constitucional.
Amarillos surgió primero, en febrero de 2022, como un movimiento ciudadano liderado por el escritor y conductor de televisión Cristián Warnken. Todo comenzó con una columna publicada el 27 de noviembre de 2021 en Radio Pauta, titulada “Carta amarilla a mis hijos”, donde relataba un episodio en Isla Negra en que jóvenes le gritaron “amarillo” y “facho”. Warnken rescató el término de los años 70, cuando se usaba para descalificar a los reformistas, y lo reivindicó.
El 18 de febrero de 2022, Amarillos se lanzó oficialmente con un manifiesto firmado por más de 75 personalidades, principalmente exministros de los gobiernos de la Concertación: Soledad Alvear, Alejandro Foxley, René Cortázar, José Joaquín Brunner, Mario Waissbluth, Jorge Burgos, entre otros. El movimiento se definía como de centro y centroizquierda, y crítico del “ánimo refundacional” de la Convención pero comprometido con reformas profundas.
Demócratas nació meses después, el 2 de noviembre de 2022, como resultado del gran éxodo de la Democracia Cristiana. En octubre de ese año, los senadores Ximena Rincón y Matías Walker renunciaron a la DC tras 40 y más de 30 años de militancia respectivamente, luego de ser sometidos al tribunal supremo del partido por “intentos de derechizar” la colectividad al apoyar el Rechazo en el plebiscito de septiembre.
A ellos se sumaron Carlos Maldonado (ex Partido Radical) y Jorge Tarud (ex PPD), todos figuras que habían liderado la campaña de la “Centroizquierda por el Rechazo”, diferenciándose del Apruebo oficial de sus partidos.
Ambos partidos jugaron un rol en la victoria del Rechazo del 4 de septiembre de 2022, que derrotó con un contundente 62% la propuesta de nueva Constitución. Ese triunfo los posicionó como actores políticos relevantes, representantes de una supuesta mayoría silenciosa de centro que no se sentía representada ni por la izquierda ni por la derecha tradicional, pero que no logró influir en el segundo intento por dar una nueva Constitución a Chile.
El segundo proceso, sin embargo, tuvo un desenlace definitivo y marcó el comienzo del declive de ambas colectividades. El resultado fue una derrota: el “En contra” ganó con 55,76%, y Chile quedó sin nueva Constitución.
El fracaso en el intento por afianzarse
Si los procesos constitucionales habían sido el momento de auge de Demócratas y Amarillos, las elecciones municipales de octubre de 2024 resultaron un golpe de realidad para ambos proyectos que apostaban a capitalizar al electorado de centro que quedó huerfano tras la caída de la Concertación.
El 7 de abril de 2024, ambos partidos anunciaron junto a Sentido Común la formación del pacto “Centro Democrático” para concurrir a las elecciones municipales. Era su primera prueba electoral real como partidos legalizados.
Los resultados fueron una dura derrota: ningún alcalde electo. Amarillos obtuvo apenas 71.156 votos (0,17% del total nacional), mientras que Demócratas alcanzó 347.600 votos (0,82%). Lograron 70 concejales y 6 consejeros regionales entre ambos, pero ningún cargo unipersonal relevante.
En las parlamentarias ocurrió algo similar. Ninguno de los dos partidos alcanzó el umbral mínimo para subsistir. Peor aún, Andrés Jouannet, presidente de Amarillos y su único diputado, fue a la reelección por La Araucanía y no logró ser electo, obteniendo apenas 12.618 votos (2,95% del distrito).
La apuesta por la reestructuración
A diferencia de Amarillos, Demócratas se mantuvo activo luego de no conseguir el umbral que establece la ley de partidos políticos.
¿La razón? Si bien el partido liderado por Ximena Rincón —futura ministra de Energía— no logró el resultado esperado, algunos de sus diputados, como Joanna Pérez, sí lograron la reelección. Sumado a ello, otras figuras del partidos como el senador Matías Walker o el recientemente nombrado delegado de Coquimbo, Cristián Pino, seguirán en la primera línea de la contingencia.
De hecho, a pesar de que la directiva se despidió de militancia, fuentes de Demócratas indican que se realizarán esfuerzos para mantener vigente al partido.
Las posibilidades que se manejan hoy es llevar adelante un nuevo proceso de recolección de firmas, aunque para ello se debe esperar a que se resuelva la reforma política que apuesta por aumentar el umbral para la inscripción de partidos.
Ese diseño considera incluir al grueso de la militancia de Amarillos, ya que el partido no tiene intención de reconstruir la estructura partidaria y muchas de sus figuras —entre ellos exministros y otras exautoridades— quedaron sin casa política.
Otra opción es apostar a una fusión con ese mismo partido e incluyendo a Evópoli que está a la espera del pronunciamiento del Servel. Dicha posibilidad, dicen en la interna de Demócratas, es más compleja, ya que a diferencia de Amarillos, con Evópoli no comparten tanta afinidad política.
Por lo pronto, el consejo general de Demócratas está citado para el próximo lunes 16 para analizar el presente y los posibles caminos para mantenerse en el tablero político en el gobierno de José Antonio Kast.