Como “una vergüenza” calificó el excandidato presidencial del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, la elección de Felipe Alessandri (UDI) como nuevo presidente de la Cámara de Diputados. La elección, que forma parte de los ritos propios del cambio de mando, resultó particularmente reñida. Hasta esta mañana se daba casi por seguro que la diputada Pamela Jiles, hoy en el PDG, era la candidata más segura a ocupar la testera, en virtud de un acuerdo entre ese partido y el oficialismo saliente. Pero una movida de última hora por parte de los negociadores del gobierno entrante cambió el resultado.
Con Alessandri en la Cámara y Paulina Núñez (RN) presidiendo la mesa del Senado, el escenario legislativo parece más propicio para el gobierno de Kast de lo que se esperaba a comienzos de esta semana.
Consultado por la prensa, Parisi apuntó al diputado Felipe Camaño (DC), quien dio su apoyo al nuevo oficialismo y con ello consiguió salir elegido primer vicepresidente de la mesa. “Los rumores y las cosas que se dijeron atrás, yo estaba en el público, fueron horribles para el diputado Camaño. Lo lamento. No estoy diciendo que eso sea verdad o mentira, pero los rumores son malos”, afirmó Parisi.
El excandidato aprovechó la oportunidad para proponer un cambio en la elección de los presidentes de la mesa. “Lo que proponemos es que la presidencia sea ocupada por la primera mayoría absoluta en la elección de diputados, y que la primera vicepresidencia sea para la primera mayoría relativa”.
Siguiendo el criterio de Parisi, los parlamentarios que hubieran ocupado los primeros dos lugares en la mesa de la Cámara son Pamela Jiles (obtuvo 97.421 en el distrito 12) y el independiente Carlos Bianchi (obtuvo 24,89% en el distrito 28).