Cada 14 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis, una enfermedad ginecológica que afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva
“El dolor intenso e invalidante durante la menstruación no es normal, sobre todo en las niñas que
comienzan sus periodos. Es un síntoma clave para acudir a un especialista y detectar la endometriosis a tiempo , advirtió Abril Salinas, ginecóloga y presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva (SOCMER).
En ese contexto, es clave señalar que la endometriosis es una enfermedad afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva, lo que equivale a cerca de 190 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y quienes la padecen enfrentan costos emocionales, sociales y económicos, causando ausentismo académico, laboral y una disminución en la calidad de vida.
“En promedio, las mujeres tardan entre 7 y 10 años en tener el diagnóstico de endometriosis, porque
hay una subvaloración del dolor menstrual, tanto de las pacientes como de algunos profesionales”, añadió la especialista. Y esto preocupa, porque, además, influye en la fertilidad de la mujer, ya que “el 50% de los casos de pacientes con infertilidad, se debe a endometriosis”.
Endometriosis: la dolorosa enfermedad que tarda años en diagnosticarse y afecta a millones de mujeres
Esta patología se caracteriza por el crecimiento, fuera del útero, de células similares a las del
endometrio provocando inflamación y adherencias que se expanden, incluso, a otros órganos.
Los síntomas pueden comenzar en la adolescencia y se caracterizan por dolor pélvico intenso, de predominio durante el periodo menstrual, dispareunia o dolor en las relaciones sexuales, dolor al defecar, alteraciones del tránsito intestinal durante la menstruación o sangre en la orina cuando la enfermedad compromete la vejiga. También, en algunos casos, se puede asociar a sangrado abundante e irregular.
Cristian Pomés, ginecólogo de la Universidad Católica y experto en el tratamiento de endometriosis, explicó que “uno de los factores principales a modo de protección de la enfermedad, son los embarazos en mujeres jóvenes. La natalidad ha disminuido y se ha retardado mucho la edad del primer embarazo, lo que ha provocado un aumento exponencial de casos de endometriosis”.
Si bien la enfermedad tiene origen ginecológico, hay casos severos que escapan de la zona pélvica.
“Hemos tenido pacientes que han debido ser sometidas a resecciones de riñón, nefrectomía por pérdida de función renal. Otras con compromiso del diafragma, que son cirugías grandes, y un
porcentaje creciente de pacientes que son sometidas a resecciones intestinal, porque la enfermedad
compromete esos órganos”, indicó el experto.
“El dolor que padecen deteriora la capacidad de las pacientes para realizar sus actividades diarias, faltando al colegio, la universidad o al trabajo. Son vistas como trabajadoras que no cumplen, que se ausentan frecuentemente y eso tiene grandes costos”, criticó el ginecólogo.
La endometriosis no tiene cura y los tratamientos se basan en analgesia y cirugía, en los casos más
severos. El año pasado debutó en Chile Ryeqo, un medicamento de Gedeon Richter, que en estudios
científicos demostró resultados prometedores para el manejo del dolor, disminuyendo los síntomas en
más del 50% de los casos, en pocas semanas.
“Estamos tratando a algunas pacientes con Ryeqo y la percepción de ellas ha sido buena. Aunque
aún no tenemos experiencias médicas tabuladas, estamos esperanzados en que sea una alternativa
médica que permita disminuir la cantidad de cirugías”, concluyó Pomés.