Se acaba la fiesta
Porque el Chile de las oportunidades, del crecimiento, de la justicia social, del emprendimiento y de la seguridad ha dado paso a un país donde pareciera ser que la libertad es un problema que perturba al mundo de la izquierda, en el entendido de que la superación, tanto personal como colectiva, o el legítimo derecho a mejorar nuestra calidad de vida, en base a nuestro trabajo, no sea algo ni posible ni factible de realizar.
Columnista