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El Dínamo

ChaoPescao vuelve a la carga para impedir el megaproyecto Dominga en Punta de Choros

Esta semana se publicó en Youtube un corto donde el actor Francisco Reyes recorre la zona y se manifiesta abiertamente en contra de los planes de la empresa Andes Iron, entre cuyos intereses está el grupo Penta de Carlos Alberto Délano.


Ambiente

5 de junio, 2014

Autor:

/ conservacionybiodiversidad.cl / conservacionybiodiversidad.cl

Los movimientos socioambientales que se opusieron al proyecto Barrancones que terminó por sepultar el propio ex presidente Sebastián Piñera vuelven a la carga para proteger Punta de Choros. Ahora buscan impedir que se concrete el proyecto minero “Dominga”, que se planea a 29 kilómetros de la reserva emplazada en la Región de Coquimbo. En ese marco, esta semana subieron a Youtube un corto donde el actor Francisco Reyes recorre la zona y se manifiesta abiertamente en contra de los planes de la empresa Andes Iron, entre cuyos intereses está el grupo Penta de Carlos Alberto Délano.

“Las reservas marinas generan una cultura y economía sustentable basada en el turismo de contemplación, generando importantes redes y fuentes de trabajo. Hoy este patrimonio se ve nuevamente amenazado por el proyecto minero-portuario Dominga de Andes Iron y un megapuerto de la CAP en la zona de Chungungo, los cuales podrían acabar para siempre con este magnífico hábitat natural”, dice el actor en el video.

El proyecto que pretende instalarse a pocos kilómetros de las Reservas Marinas Isla Choros – Damas e Isla Chañaral, podría dañar el ecosistema que allí habita, compuesto por ballenas, chungungos y numerosas aves marinas. También es donde nidifica el 80% de la población del pingüino de Humboldt. Hay que recordar que hace algunos, en el gobierno de Piñera, el gobernante inhabilitó la construcción de la termoeléctrica Barrancones, muy cerca del lugar donde se emplaza el actual proyecto.

“Dominga” se encuentra en evaluación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEA), pronto a la entrega de Adenda 2, y ha recibido numerosas observaciones por parte de agrupaciones ciudadanas y ambientales como Chao Pescao, Oceana, MODEMA y Reserva Marina.

Según explica Gabriel Roa, de Chao Pescao, el tema del agua es uno de los que preocupa a la comunidad. “Aunque la minera ocupe agua de mar desalinizada, debe drenar todo el acuífero de Choro Alto, que es el que nutre de agua a toda la zona, para que no se les inunde el rajo”, dice.

También los pescadores tienen justificadas aprehensiones, ya que “son caletas que han aprendido a ‘sembrar’ el mar. Que llevan varios años con proyectos con la Comunidad Europea, (iniciativas) que les ha dado la pesca sustentable en el tiempo que tienen hoy”.

La agrupación está solicitando que se instaure  un programa de planificación territorial, donde zonas de gran riqueza en biodiversidad sean zonas protegidas, restringiendo el impacto industrial. Y que al revés, se fijen con claridad aquellos otros lugares que van a quedar como sectores industriales.

El mayor peligro, aduce Roa, es que detrás del proyecto Dominga hay otros 150 proyectos mineros esperando la resolución para ingresar su carpeta de Estudio de Impacto Ambiental. “La planificación es la única manera de que no estemos todos los años peleando en contra de algún proyecto”, agrega.

La empresa, aseguran los opositores, ya se ha instalado en la zona a repartir beneficios y ofrecer progreso para los habitantes de La Higuera por medio de planes de RSE: “Darle lo que nunca el Estado le ha dado a La Higuera; hospitales, caminos , accesos, hospitales, escuelas”.

“Para mi lo delicado es cómo un proyecto que cuesta US2.500 millones llega y se enfrenta directamente con un poblador y se enfrenta como privado. O sea, el Estado no tiene regulación frente a la negociación desigual que entablen ellos… Este es un tema de cómo se ejerce la democracia y cómo los sistemas de participación ciudadana son muy poco vinculantes en las decisiones y generan que estas se tomen en base a lobby y a negociaciones políticas y económicas”, dice Roa.

César Villarroel, de Reserva Marina, quien ha viajado por gran parte de Chile fotografiando las áreas costeras, coincide en que el principal problema es la falta de políticas de Estado sobre los lugares con una rica fauna costera. Sin embargo, cree que también “es una oportunidad para discutir en serio sobre los lugares del país que deben ser protegidos”.

Villarroel acusa a  Andes Iron de querer “mimetizarse” con los grupos que estuvieron contra Barrancones para confundir a la gente del sector-“han hecho una promoción muy fuerte, dividiendo a la gente”, dice-, y cree que la clausura de Barrancones en 2010, y las críticas posteriores desde la Alianza y la Concertación que acusaron a Piñera de haber debilitado la institucionalidad medioamiental, los dejan en un peor escenario de presión. 

“De acuerdo a mi experiencia de buzo, y a las investigaciones científicas, ahí está la mayor concentración de distintas especies, pero empíricamente, de Chile continental es el área con mayor vida, por lejos”, asevera.

Explica que a corriente de Humboldt encuentra en esta zona las características topográficas óptimas para que se genere una increíble cadena de vida. “El área es una zona de amplia nidificación y migración de aves y también se han contabilizado más de 20 especies de mamíferos marinos entre lobos de mar, ballenas y delfines, cifra mayor a la biodiversidad marina de Galápagos”, finaliza Villarroel.

Además del programa de Planificación Territorial Nacional, la ONG Oceana ha propuesto la creación de un Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos (AMCP-MU) para potenciar el desarrollo de este sector, sin impactar el Santuario de la Naturaleza.

Revisa aquí el video  con Francisco Reyes:

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