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Pilar Armanet: “En temas de desarrollo de oportunidades para mujeres hemos avanzado poco” Pilar Armanet: “En temas de desarrollo de oportunidades para mujeres hemos avanzado poco”

Pilar Armanet se podría decir que es una excepción a la regla. La rectora de la Universidad de Las Américas (UDLA) es una de las dos mujeres que ostenta este cargo a nivel nacional, realidad que reflejaría la brecha que sigue existiendo en la sociedad chilena en materia de género.

Educación

Pilar Armanet: “En temas de desarrollo de oportunidades para mujeres hemos avanzado poco”

Por 4 de septiembre de 2017

A principios de agosto, Aequalis publicó el estudio “Participación femenina en cargos directivos en instituciones de educación superior chilena”, el que reveló la realidad que se vive en el sistema educacional nacional: en 133 Instituciones de Educación Superior, existe un total de 883 cargos de rector, director ejecutivo, vicerrector, decano y director. De ellos, sólo el 27% está siendo ejercido por mujeres.

Dentro de ese contexto, sólo dos mujeres ocupan la posición de rector, se trata de Pilar Armanet y María Teresa Marshall, las máximas autoridades de la Universidad de Las Américas (UDLA) y de la Universidad de Aysén, respectivamente. La presencia de ambas autoridades en este cargo representa sólo el 4% del total, menos de la mitad de lo que se alcanza en Europa y la sexta parte de lo que muestra Estados Unidos.

Armanet conoce perfectamente qué es ser “la primera mujer” en algún ámbito. Tal como ella describe en entrevista con El Dínamo, fue en su momento la única mujer del consejo superior de la Universidad de Chile. Asimismo, la única directora de un instituto en la misma universidad, y la primera abogada integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago.

Esto, según dice, no le significa un motivo de orgullo, sino de lástima. “Esa excepción me parece más una vergüenza que un meritorio. Me siento responsable de no haber impulsado más la visibilización del enorme aporte que tienen las mujeres en el trabajo colectivo. Siento que en los temas de desarrollo de oportunidades para mujeres hemos avanzado poco”, expresa.

En la institución que dirige en tanto, la rectora se ha preocupado por tener mujeres incorporadas en los distintos estamentos. “(La UDLA) es una excepción, porque nosotros tenemos varias decanas, varias mujeres en vicerrectorías o secretaría general. Tenemos una presencia femenina muy importante”, afirma. A ello agrega que “hay ciertos cargos, como la posición de un rector, que es una posición de negociación, de conciliación, de búsqueda de acuerdos, donde las mujeres tenemos talento para eso”.

Para ella la participación femenina es fundamental, dado que el carácter de “mixto” en los equipos es el que, dice, los hace más eficientes. “No creo en que un equipo exclusivamente femenino o masculino sea mejor o peor. El ideal es tener a mujeres y hombres que plantean dimensiones y miradas complementarias. Los equipos con hombres y mujeres son más eficientes, esa es mi experiencia al menos”.

Según el estudio de Aequalis, “las universidades son las instituciones donde existe menor presencia femenina en cargos directivos, lo que equivale a una diferencia de 14,5 puntos porcentuales respecto de los IP y CFT”.

¿Cuál son los factores que influirían en esto? Según Pilar Armanet, lo anterior indica que “existe una cierta tranquilidad de parte de las nuevas generaciones de mujeres jóvenes de que las cargas están mejor distribuidas porque los hombres se ocupan en conjunto de la crianza de los hijos. Pero a nivel social, estamos todavía a años luz de tener paridad en remuneraciones o en oportunidades de trabajo.

Por lo anterior, es que plantea que las mujeres deben seguir abriéndose espacios y mostrando las brechas de género existentes. “Lo primero es tomar consciencia de que hay discriminación. Esto es una lucha colectiva. Las mujeres requieren de organización y estar constantemente colocando el punto de la discriminación. No porque haya más colegios mixtos, porque haya una relación más horizontal entre hombres y mujeres la lucha terminó. La lucha está empezando”, asegura.

A su vez, indica que “cuando las cosas no suceden naturalmente, hay que impulsarlas” y por ello se declara partidaria de las leyes de cuotas. “A los hombres les queda cómodo ser puros hombres. Les cuesta compartir el espacio con las mujeres (…) Yo creo que no hay ninguna explicación seria para que no existan mujeres en puestos de poder en ninguna esfera del tema humano”, dice.

Si bien el estudio de Aequalis abordó la presencia femenina en cargos directivos en instituciones de educación superior, Armanet plantea que el sesgo de género también se da con instrumentos como la Prueba de Selección Universitaria (PSU). “Las mujeres son mejores alumnas en general, pero los hombres lideran los mejores puntajes”, destaca.

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