El Instituto de Salud Pública (ISP) informó sobre un aumento preocupante en casos de intoxicación entre menores de edad debido al consumo de suplementos de melatonina sin supervisión médica.
En Chile, la melatonina se considera un medicamento que requiere receta, y su uso en niños no está autorizado de manera general, ya que puede afectar el desarrollo hormonal y la pubertad.
En ese contexto, el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (Cituc) también reportó un alza en el consumo accidental e intencional de melatonina entre niños, niñas y adolescentes.
Entre 2019 y 2022, se registraron 927 casos de sobredosis de melatonina, donde el 38,2% correspondió a adolescentes y el 36,6% a niños. Estos datos coinciden con las notificaciones de sospechas de reacciones adversas reportadas al ISP y con el aumento de importaciones de uso personal de este medicamento.
Asimismo, en el Sistema de Vigilancia Integrada (SVI) se contabilizaron 123 notificaciones asociadas a melatonina entre 2020 y 2025, de las cuales el 41,6% correspondió a menores. De estos casos, el 56,8% fueron intoxicaciones, principalmente en adolescentes.
La melatonina es una hormona producida naturalmente por la glándula pineal que regula funciones biológicas, especialmente el ciclo sueño-vigilia. Aunque se percibe como un producto “natural”, su uso externo mediante suplementos o medicamentos debe hacerse bajo supervisión profesional y criterios específicos.
El ISP destacó que la melatonina se vende como medicamento o suplemento, dependiendo del país, lo que genera diferentes patrones de consumo. En aquellos lugares donde se comercializa como suplemento alimenticio de venta libre, puede encontrarse en supermercados, farmacias o tiendas online, frecuentemente en forma de gomitas o comprimidos masticables con sabores atractivos para los niños.
Los controles sobre los suplementos suelen ser menos estrictos que los de los medicamentos, lo que puede provocar variaciones en la cantidad de melatonina o la presencia de contaminantes.
En Chile, la melatonina está clasificada como medicamento y solo se vende en farmacias. Sin embargo, existe un mercado informal de suplementos para niños que ingresan al país sin control sanitario, un fenómeno que se intensificó durante la pandemia de COVID-19.
Actualmente, hay 21 registros sanitarios vigentes de productos farmacéuticos que contienen melatonina como principio activo, todos con venta bajo receta médica. Ninguno está aprobado para su uso en población pediátrica, lo que evidencia que aún no se ha determinado la seguridad ni la eficacia de la melatonina en menores de 0 a 18 años.