Ximena Rivas, a quien por estos días podemos ver de lunes a jueves en la teleserie de Canal 13, “Amor a la Catalán”, se valió de sus redes sociales para dar a conocer el fallecimiento de su madre.
La actriz compartió imágenes de su progenitora junto a un video que registró doce días antes de su partida. Esto lo acompañó de una sentida dedicatoria: “Mamita amada, tu partida me deja en silencio y repleta de amor. Te fuiste como viviste: dulce y amorosamente, aceptando con grandeza lo que te tocaba vivir”.
“Si hay algo, cualquier pequeña cosa, que les guste de mí, ella me lo enseñó y regaló con su alma entera. ¡Te amo tanto mami! Llévate si quieres todos mis personajes contigo, que tú, sin condiciones, disfrutabas tanto, para que ellos en mi nombre eternicen tu risa y tu juego, que nunca faltaron en tus días”, agregó Ximena Rivas.
En ese sentido, continuó: “Pero sobre todo llévate nuestro agradecimiento infinito, por el privilegio de habernos elegido. Mis palabras no alcanzan la altura de tus acciones de nobleza, integridad, verdad, dar, valentía, justicia, amor para quien se cruzará en tu camino y sin distinción alguna”.
“Mamita hermosa, tantos te amamos y en todos dejaste huella: hijos, nietos, amigos, colegas, pololos, compañeros de colegio y universidad, profesores, maridos, sobrinos, tías y mil desconocidos para mí. Porque a todos nos enseñaste a vivir, es que en nosotros nunca te vas a morir. Y si tengo que volver en otra vuelta a ser hija, solo pido que tú seas mi mami otra vez. Gracias, gracias, gracias, gracias y más gracias mamita“, cerró.
El punto no es volver sin más a la municipalización ni sostener que la gestión privada sea siempre mejor. Sería reemplazar un dogma por otro. La cuestión es más sencilla: si un municipio administra bien sus colegios, ¿por qué obligarlo a entregarlos? Si una organización sin fines de lucro puede gestionar adecuadamente un establecimiento público bajo financiamiento, reglas y fiscalización estatal, ¿por qué impedirlo?