Luego de ocho días de deliberación, la Corte Suprema concluyó la revisión de los 58 cuadernos de remoción que permanecían vigentes. Como resultado, once jueces que habían viajado al extranjero mientras se encontraban bajo reposo médico fueron removidos de sus puestos.
Según explicó la presidenta del máximo tribunal, Gloria Ana Chevesich, el universo de jueces que podrían haber sido removidos se redujo de 58 a 37, luego de que once de esos procedimientos fueran suspendidos por el Tribunal Constitucional. Antes de tomar una decisión sobre estos casos, la Suprema deberá esperar el pronunciamiento del TC.
El número se redujo también porque en otros diez casos el Pleno decidiera que no correspondía analizarlos. En este grupo había relatores, secretarios y funcionarios judiciales, por lo que su remoción no era procedente por esa vía, además de personas que ejercieron cargos suplentes o renunciaron antes del inicio de los procedimientos. También se registró el caso de una persona cuya situación de salud lo llevó a cesar de sus funciones.
Así, los casos en los que los jueces efectivamente podían ser removidos de sus cargos quedó en 37. De ese total, se rechazaron 26: siete no alcanzaron los votos requeridos, 15 fueron rechazados por mayoría y cuatro terminaron en un empate 9-9.
De momento, no se conoce la identidad de los 11 jueces que fueron removidos. Sin embargo, según consignó La Tercera, se trata de jueces de primera instancia. Ninguno de los tres ministros de la Corte de Apelaciones que estaban bajo este proceso —Gloria Negroni, José Delgado y Daniel Hasbún— recibió sanción alguna.
Chevesich explicó que, en los casos de los 11 jueces destituidos, se consideró el criterio de proporcionalidad y “se estimó que había habido mal comportamiento, tal como lo señala el artículo 80 de la Carta Fundamental”.