Secciones
Actualidad

Fiscalía de EE.UU. acusa al Presidente de Honduras de recibir sobornos millonarios del “Chapo” Guzmán

El hermano del mandatario está detenido por narcotráfico, posesión de armas de fuego para defender sus cargamentos y por mentir a las autoridades.

Honduras

En la apertura del juicio contra Juan Antonio (Tony) Hernández, ex diputado de Honduras y actual imputado de narcotráfico en Estados Unidos, los fiscales afirmaron que el Chapo Guzmán le entregó “varios millones” de dólares al acusado para la campaña de su hermano mayor, el actual Presidente hondureño Juan Orlando Hernández.

Tony Hernández fue detenido el 23 de noviembre de 2018 en Miami y está acusado de cuatro delitos de narcotráfico, posesión de armas de fuego para defender sus cargamentos y de mentir a las autoridades, cargos de los que se ha declarado no culpable.

Según documentos presentados por varios fiscales federales, el presidente Hernández, su hermano menor y otros políticos hondureños, formaron parte de un “plan criminal” para usar el narcotráfico “con el fin de consolidar el poder y el control en Honduras”.

Durante la presentación del caso, el fiscal Jason Richman indicó que “el acusado estaba protegido y con el ascenso de sus hermanos, el acusado había obtenido influencia y control en todas las ramas del Gobierno. La red de cocaína de los acusados prosperó debido a sus conexiones políticas en Honduras”.

Richman sostuvo que ‘Tony’ Hernández era “un violento traficante de cocaína de proporciones épicas” que traficaba toneladas de cocaína con la ayuda de una red de policías, militares y políticos al noroeste de Honduras, cerca de la frontera con Guatemala.

El Presidente Hernández, por su parte, también negó rotundamente cualquier relación con el dinero ilícito procedente de las drogas.

Juan Orlando Hernández se burló de los alegatos del fiscal, diciendo que eran ” 100% falsos, absurdos y ridículos … Esto es Alicia en el país de las Maravillas.”

Notas relacionadas








Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública

Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública

La pregunta incómoda, entonces, no es si Chile necesita una institucionalidad de reinserción —eso parece fuera de duda—, sino qué tipo de reinserción está dispuesto a sostener como política de Estado, la reinserción no es políticamente rentable en el corto plazo, requiere de una inversión sostenida, con equipos profesionales especializados, coordinación intersectorial y, sobre todo, una convicción pública de que las personas que han delinquido siguen siendo sujetos de derechos.

Foto del Columnista Estela Adasme Estela Adasme