Kramer saca al pizarrón al Gobierno y a la clase política en rutina marcada por el estallido social

Posteriormente, en conferencia de prensa, el artista reveló detalles de los difíciles momentos que enfrentó con su familia cuando se trasladaba desde su hotel hasta la Quinta Vergara. Además respondió a críticas del diputado Diego Schalper.

Kramer saca al pizarrón al Gobierno y a la clase política en rutina marcada por el estallido social
Por RL y RT / Viña del Mar

“¿Hay censura en el Festival de Viña 2020?”, le preguntaron a Stefan Kramer en la conferencia de prensa de este sábado, a 24 horas de presentar su rutina en la Quinta Vergara. Él respondió que no, que haría una presentación única y que no se guardaría nada. Muchos en redes sociales no le creyeron.

Este domingo, después del show de Ricky Martin, el humorista nacional confirmó lo que había dicho y presentó la rutina de corte político más potente en los 61 años del certamen viñamarino. Y la comenzó con una intervención que dejó a varios boquiabiertos: “El 2019 fue el año del chancho, hasta que lo cambiaron por Blumel”, haciendo referencia a la salida de Andrés Chadwick del Gabinete.

De ahí más, la rutina de Stefan Kramer en Viña 2020 circuló de manera cronológica por el estallido social, desde el 18 de octubre en adelante. Mezclando experiencias personales e imitaciones, el humorista sacó al pizarrón al espectro político completo, pasando por Evelyn Matthei y su polémica “corrida” por Providencia, al diputado Gabriel Boric -a quién caricaturizó como un cabro chico con pataleta-, hasta el Presidente Piñera, dedicándole varios minutos a una imitación que fue acompañada por pifias de la galería en contra del Mandatario.

Sin ir más lejos, uno de los momentos más aplaudidos de su rutina fue cuando jugó con los bajos resultados de aprobación que obtuvo Piñera en la encuesta CEP: “Me queda 4% de batería y 3% de aprobación”, dijo el comediante mientras imitaba al jefe de Gobierno.

“Ahora es Plaza de la Dignidad”

Tras imitaciones a la ministra Cubillos, a Karla Rubilar, Joaquín Lavín, Francisco Vidal y otros reconocidos políticos nacionales, Kramer llevó su rutina a la zona cero de las manifestaciones sociales: “Ya no es Plaza Italia, es Plaza de la Dignidad” repitió varias veces.

Recalcó también a la “primera línea” como los que permiten “que el resto se manifieste” y subió al escenario a distintos iconos de las protestas: el Sensual Spiderman, Baila Pikachu, Pareman, Nalcaman, entre otros.

Festín con Carabineros

La rutina de Stefan Kramer en Viña 2020 tuvo varias referencias a Carabineros: recordó el fraude que altos mandos cometieron al Estado de Chile, además de festinar con la historia de infidelidad del Teniente Cavieres, Belencita y el cabo Cifuentes, ampliamente viralizada durante enero.

En la parte final de la primera parte de su show, Kramer hizo un llamado a respetar las diferencias y a no dramatizar las relaciones humanas si están “por el apruebo o el rechazo”. De hecho, fue una de las intervenciones más aplaudidas por la Quinta Vergara.

Según información de la organización, la presentación de Kramer en el Festival promedió 52,2 puntos de rating, con un peak de 57, calificado como “histórico” por las personas a cargo de la realización del certamen.

La caótica llegada a la Quinta Vergara

Posterior a su presentación en Viña 2020, Kramer contó en conferencia de prensa de los momentos difíciles que vivió en su llegada a la Quinta Vergara, en medio de enfrentamientos entre manifestantes y Fuerzas Especiales de Carabineros. “Son cosas que ocurren, llegamos bien igual. No sé qué manifestar al respecto, fue penca en algún momento porque estábamos en familia, tuvimos que agacharnos. Nadie sabía que veníamos en la camioneta, pero prefiero que nos quedemos con lo que ocurrió después. Solo amor, darle amor a todo el mundo”, aclaró.

Además, recalcó que “esta rutina fue hecha para esta noche y claramente no la seguiré haciendo. Si un personaje salió bien, lo seguiremos incorporando”.

También se dio el tiempo de responder al diputado Diego Schalper, quien lo acusó de hacer apología a la violencia. “No sé a qué se refiere. Di visibilidad a lo que vivo, con lo que me involucré, no lo veo de esa manera. Repito en el final que esta es una instancia donde hay una herida grande y la violencia no lo va a sonar. Hice visible la experiencia con la gente, se visibilizan los héroes de la calle y se hace también un paralelo con Avengers. Cada uno puede interpretar la rutina como le parezca y debo respetar las opiniones sobre la rutina”, remató.