Así como Jose "Pepe" Mujica marcó tendencia a nivel regional y hasta mundial por su estilo y por su filosofia, Luis Lacalle Pou alcanzó similares muestras de popularidad y relevancia más allá del Río de la Plata por su postura y conceptos sostenidos en la lógica del pragmatismo politico.
Conflictivo, díscolo, extremo, egocéntrico y auténtico, criticado por su excentricidades, su mal genio o por sus adicciones, el Maestro decidió regalarnos una obra mas para decirnos lo que pasa y lo que le pasa a él en este circo que es el mundo.
La libertad es la justicia en el sentido mas concreto de la palabra. Ser justos por igual debe ser una exigencia para que quienes gobiernan promuevan una libertad responsable.
La política como negocio condena a la sociedad a vivir pendiente de negocios y de los supuestos manejos de quienes están en el poder. Dirigir el Estado de un país es cosa seria, no de gerentes improvisados ni de outsiders iluminados.
Boric fue transitando aprendiendo a desaprender de los lados y así evolucionar, demostrando un pragmatismo democrático para decidir sin dogmas aún a costa de su imagen, que el mismo Boric sabe bien que es producto de una evaluación pasajera.
En Venezuela no se impuso una ideología por sobre otra. Lo que sí es más que un supuesto que, por la fuerza, una forma de gobierno se impuso por sobre otra, sin definir qué ideas y qué filosofía es la que sostiene a ese gobierno.
¿Será el momento de plantearse con cierto tono autoritario para poder acceder al poder? Tal vez mostrarse firme con aquellos temas que tienen cansada a la sociedad, es la esencia de los nuevos relatos.
La política, el Estado, los Partidos Políticos no son ni malos ni buenos per se, dependen de quienes los manejen.