La cancelación universitaria de nuestros días
Al final se produce un círculo vicioso: muchos jóvenes se alejan de la política en sentido amplio porque les cuesta alzar la voz, no les hace sentido o la encuentran tóxica, pero con eso ella pierde muchos talentos y vocaciones de servicio que podrían contribuir a revitalizarla. Recordemos además que en la calidad de la participación estudiantil y sus liderazgos se puede estar fraguando el carácter de nuestros futuros liderazgos nacionales. Después de todo, varios que fueron dirigentes hace más de una década de esas federaciones venidas a menos, hoy se encuentran en La Moneda.
Cristián Meza