Por lo más delgado
El presidente fue coherente con su discurso sensible, humano, empático, centrado en las personas, y apoyó a su ministra. Lo malo, el detalle, la costura abierta, la pifia en el tejido, el punto corrido en la media, es que ahora para ayudar a la ministra se esté endilgando el condoro a una subalterna, a una funcionaria de carrera.
El Dínamo