Sesenta y nueve días. Ese fue el plazo que transcurrió desde la llegada del Gobierno encabezado por José Antonio Kast y el primer cambio de gabinete. También se inscribió como el periodo más efímero desde el retorno a la democracia en Chile. Las damnificadas fueron las ministras peor evaluadas por distintos sondeos de opinión y quienes más habían enfrentado traspiés en su instalación: la vocera de Gobierno, Mara Sedini y la titular de Seguridad, Trinidad Steinert.
Antes de que Kast transmitiera a los presidentes de los partidos oficialistas su decisión, el récord lo tenía hasta este martes el primer gobierno de Michelle Bachelet, cuando tras meses de protestas derivadas de la revolución pingüina, removió a su ministro del Interior Andrés Zaldívar y a los titulares de Educación y Economía, Martín Zilic y Alejandro Ferreira, respectivamente. En esa ocasión, transcurrieron 126 días.
En el extremo contrario se ubicaba Patricio Aylwin, quien debió hacer cambios en su equipo ministerial a 567 días de su llegada a La Moneda. Esa vez, los cambios se circunscribieron a carteras sectoriales Economía, Educación, Minería y Transportes.
El segundo jefe de Estado que logró aplazar por más tiempo el cambio de gabinete fue Sebastián Piñera en su primer mandato, con 309 días. En esa ocasión, el ajuste estuvo precedido por fuertes críticas al entonces ministro de Educación, Gerardo Varela y por protestas en la región de Magallanes que también derivaron en la salida del titular de Energía, Ricardo Raineri.
De mayor a menor cantidad de días, le sigue el segundo gobierno de Bachelet, ocasión en la que el cambio se limitó a Salud; Ricardo Lagos ; Eduardo Frei Ruiz-Tagle; Gabriel Boric y el segundo mandato de Sebastián Piñera.