La culpa no es de la retroexcavadora
Quizás si esa retroexcavadora pensada para destruir se hubiera pensando desde una génesis o visión propia de la construcción estaríamos narrando una historia mucho más favorable en materia de crecimiento económico, confianzas, participación y calidad de nuestra democracia inclusive. Pero claro, y salvo que seas Optimus Prime, la retroexcavadora es una máquina operada por personas y las personas, bueno, ya sabemos o algo hemos aprendido.
Columnista