El segundo semestre abruma y comienza a pesarnos sobre los hombros el cansancio, la ansiedad por las metas anuales, las fechas cargadas de celebraciones, las etapas de planificación, actividades diversas, etc. Junto con esta sensación, inherente al ser humano, en nuestro país arrastramos un año que ha sido anímicamente complejo y que ha traído consecuencias en los ámbitos más inesperados.
Estos próximos días le serán decisivos para balancear su deber de ser mujer militante y el que le ha encomendado la ciudadanía: ser Primera Autoridad de la Nación. Es decir, gobernar privilegiando el bien común por sobre el poder político de su coalición, Nueva Mayoría.
La odisea marciana no solo pone de nuevo en el mapa al célebre director de Alien o Gladiador, también revalida sus credenciales para hablar con autoridad sobre su querido espacio exterior. The Martian es una fábula sobre la soledad y la belleza pensada con inteligencia. Dan ganas de volver a verla.
En el contexto de generar y orientar una necesaria transición a la sostenibilidad, Naciones Unidas procedió a la creación de un panel de alto nivel con el fin de establecer, en base a varios objetivos, una serie de metas en materia de sostenibilidad.
Suena duro decirlo, pero el de este año es un Chile roto. Así, aunque no nos parezca a simple vista, y las "macro-cifras" nos hablen de otra cosa, o las imágenes hacia el mundo cuenten otra historia. Un jarrón se hace mil pedazos si cae al suelo, una casa se destruye si terremotea, pero un país puede romperse de distintas formas, a distintos niveles, por etapas ir esparciéndose en la desintegración social, la vulnerabilidad, la soledad, las diferencias, las inequidades territoriales. Son procesos, como todo, pero es mejor no tapar el sol con un dedo, porque de tanto en tanto viene un desastre natural, y la vulnerabilidad queda al desnudo. Nos pasó el 27F, nos pasó en Valparaíso, en Iquique y Alto Hospicio, en Atacama, en Coquimbo. Chile es un país en permanente reconstrucción, y quizá ese es nuestro destino, ¿qué oportunidades podemos encontrar en este hecho?
El propósito de que la educación sea completamente gratuita para todos los estudiantes, tanto en el sistema de educación inicial, escolar y en la educación superior, parece un afán loable que persigue igualar la cancha en una sociedad con alta desigualdad social. Por eso sorprende que las reformas para lograr ese noble objetivo, no consigan contar con el respaldo ciudadano.
En las últimas encuestas Plaza Pública Cadem hemos visto cómo la delincuencia, junto a salud y educación, se mantienen entre las tres prioridades para la gente. Curiosamente el cómo se ha manejado el tema de la criminalidad ha sido uno de los peores evaluados. ¿En qué nos estaremos equivocando?
Esta semana se reúnen en Chile líderes políticos, científicos y activistas de todo el mundo en el congreso Nuestro Océano. El océano es nuestro, pero lo estamos contaminando y sobre-explotando como si fuera ajeno. Pese a que la degradación del océano no es tan visible como la deforestación, es igualmente peligrosa. Por lo menos la mitad del oxígeno que respiramos proviene de sus aguas, las que absorben más dióxido de carbono que los bosques.
La gratuidad del 2016 “para el 50% más vulnerable” es derechamente una mentira. Podríamos decir que tiene letra chica, que ha cambiado muchas veces o que es difícil de explicar. Sin embargo, todos estos apelativos se quedan chicos ante este nuevo engaño por parte del gobierno.
Hablemos con claridad: no son “zurdos” quienes tienen a la Iglesia chilena en problemas. Son más bien algunos sordos quienes se resisten a escuchar una verdad gigante e incómoda: hay un hondo abismo entre la iglesia institucional y parte importante de la comunidad de católicos del país.