El Boric que queda (y el que viene)
Reflexionar, reconocer y enmendar errores es una virtud y eso hay que aplaudírselo al Presidente, pero lo cierto es que sólo a contar del 12 de marzo de 2026 podremos empezar a saber si sus decenas de cambios de opinión fueron meditados y genuinos o sólo por mero interés y cálculo político-electoral.