La fallecida guionista y directora de cine norteamericana, Nora Ephron, tiene un sitio asegurado en la memoria colectiva de varias generaciones de mujeres alrededor del mundo. Y es que filmes como “Cuando Harry conoció a Sally”, “Tienes un email”, “Algo para recordar”o “Michael” son de aquellos que la mayoría puede ver una y otra vez sin dejar de divertirse o incluso identificarse.
Sin embargo, la obra de esta periodista, que murió el martes último a los 71 años debido a una leucemia, iba más allá del cine. Nora Ephron, fue una brillante periodista y escritora. En el exitoso libro “El cuello no engaña. Y otras reflexiones de ser mujer” (I Feel Bad About My Neck: And Other Thoughts on Being a Woman en inglés) analiza la situación de las mujeres de cara al paso del tiempo, sin dejar de lado las referencias a su propia historia, “maridos y a las amantes de éstos, al presidente Kennedy y al presidente Clinton, a la moda de la ensalada de endivias y a la nostalgia del pastel de col”, según escribió.
Ephron publicó este material justo al cumplir 60 años. Estos son los consejos de vida que, a modo de epílogo, nos dejó en uno de los capítulos de ese libro.
Lo que me gustaría haber sabido:
- La gente sólo es de una manera.
- Compra, no alquiles.
- Nunca te cases con un hombre del que no estés dispuesta a divorciarte.
- Nunca cubras un sofá con nada que no sea más o menos beige.
- No compres nada que sea cien por cien de lana aunque parezca muy suave y no pique nada al probarlo en la tienda.
- No se puede ser amigo de gente que llama por teléfono después de las once de la noche.
- Bloquea a todo el mundo en la bandeja de entrada de tu correo.
- La mejor niñera del mundo se quema al cabo de dos años y medio.
- Nunca se sabe.
- Los últimos cuatro años de psicoanálisis son un desperdicio de dinero.
- El avión no se va a caer.
- Todo lo que a los treinta y cinco años te parecía mal de tu cuerpo lo echarás de menos con nostalgia a los cuarenta y cinco.
- A los cincuenta y cinco tendrás un michelín flácido alrededor de la cintura aunque te mates por estar delgada.
- Este michelín flácido de la cintura será especialmente visible por la espalda y te verás obligada a replantearte la mitad de la ropa que tienes en el armario, sobre todo las camisas blancas.
- Anótalo todo.
- Lleva un diario.
- Haz más fotos.
- El nido vacío está infravalorado.
- Puedes pedir más de un postre.
- Nunca se tienen demasiados jerséis negros de cuello alto.
- Si el zapato te aprieta en la zapatería, te apretará siempre.
- Cuando tus hijos son adolescentes es importante tener perro, así alguien de casa se alegrará de verte.
- Haz copias de seguridad de los archivos.
- Hazle una póliza de seguro a todo.
- Cuando alguien pronuncia las palabras: «Nuestra amistad es más importante que esto», ten cuidado, porque casi nunca es cierto.
- No tiene sentido hacer la pasta quebrada una misma.
- La razón por la que te despiertas en medio de la noche es la segunda copa de vino.
- En el mismo momento en que decidas divorciarte, ve a ver a un abogado y rellena los papeles.
- Da propinas desmesuradas. No dejes que lo sepan nunca.
- Si sólo una tercera parte de tu ropa es un error, vas ganando el juego.
- Si unos amigos te piden que te ocupes de su hijo en caso de que mueran en un accidente de avión, puedes decir que no.
- No existen los secretos.