Ya sea por pudor, exigencias de contrato o por delirios de diva, la mayoría de las estrellas de Hollywood, a la hora de mostrar sus supuestos encantos íntimos, tienen a su disposición una doble de cuerpo.
El hecho es que es más que frecuente y no solo se recurre a los dobles de cuerpo para reemplazar partes comprometidas, como colas, senos y “demases”. También se utilizan buenas piernas, panzas planas, escotes interesantes y hasta manos sensuales.
Julia Roberts, Jennifer Beals (la inolvidable protagonista de Flashdance), Melanie Grifith y hasta Madonna han recurrido a este tipo de “complementos”.