Secciones
Deportes

Claudio Bravo fue lo mejor de la Real Sociedad en derrota ante Osasuna

Pese a la derrota en el Estadio Reyno de Navarra, el capitán de la ‘Roja’ cumplió una aceptable presentación al evitar con sólidas intervenciones un resultado más abultado para los ‘rojillos’.

Real Sociedad, con el arquero chileno Claudio Bravo como titular, cayó este sábado 1-0 en su visita a Osasuna, en compromiso válido por la 37ª y penúltima fecha de la liga española 2011-2012.

Pese a la derrota en el Estadio Reyno de Navarra, el capitán de la ‘Roja’ cumplió una aceptable presentación al evitar con sólidas intervenciones un resultado más abultado para los ‘rojillos’. En la primera etapa ahogó en dos ocasiones el grito de gol local, mientras que en el complemento bloqueó con seguridad dos claros mano a mano.

La única cifra de la brega fue obra del delantero senegalés Ibrahima Baldé, a los 14 minutos de juego.

Con este resultado, Osasuna rompió una racha de cuatro jornadas sin ganar y se ubica a una fecha del final del campeonato en el octavo lugar, con 51 unidades, acercándose a puestos europeos.

En tanto, Real Sociedad se quedó en el 14º puesto con 44 unidades y con la permanencia ya asegurada en la máxima categoría de la ‘Liga de las Estrellas’.

En otro encuentro, el Sevilla sin el suspendido Gary Medel goleó en su reducto por 5-2 al Rayo Vallecano con goles de Baba (31′ y 47′), Iván Rakitic (43′), José Antonio Reyes (65′) y Frederic Kanoute (81′).

Los descuentos del Rayo en el ‘Sánchez Pizjuán’, en tanto, llegaron por intermedio de Diego Costa (37′ y 77′).

De este modo, el Sevilla mantiene sus opciones europeas mientras que el equipo de Madrid, que ha perdido su sexto partido consecutivo, se jugará la salvación en casa ante el Granada la próxima semana.

Notas relacionadas












Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

El punto no es volver sin más a la municipalización ni sostener que la gestión privada sea siempre mejor. Sería reemplazar un dogma por otro. La cuestión es más sencilla: si un municipio administra bien sus colegios, ¿por qué obligarlo a entregarlos? Si una organización sin fines de lucro puede gestionar adecuadamente un establecimiento público bajo financiamiento, reglas y fiscalización estatal, ¿por qué impedirlo?

Foto del Columnista Juan José Llorente Juan José Llorente