La polémica mundial que ha sido símbolo del racismo por estos días vive un nuevo episodio.
Unos ochocientos aficionados se concentran en la Plaza Mayor en apoyo al joven aficionado del Villarreal que lanzó un plátano al futbolista del Barcelona, Dani Alves. Su protesta: consideran que ha recibido un mal trato mediático.

/ EFE