Este miércoles tuvo lugar en Puerto Varas la reconstitución de escena por el caso del carabinero Javier Figueroa. Las circunstancias que causaron la muerte cerebral del uniformado acaecieron en medio de un operativo policial y en momentos en que se alistaba el traspaso de mando en Santiago.
Su muerte, días más tarde, a causa de la gravedad del disparo que había recibido en la cabeza incluso motivó un pronunciamiento del recién asumido presidente José Antonio Kast. “Haremos todo lo que esté en nuestras manos para encontrar a los responsables de este alevoso crimen. Atacar a un carabinero es atacar a Chile entero”, dijo en ese entonces el mandatario.
La información preliminar apuntaba a que luego de ser alertado sobre personas que bebían alcohol en un cruce ferroviario, desconocidos le dispararon en la cabeza, lo que causó en ese momento una muerte cerebral. A mediados T13 reveló que la investigación no había encontrado indicios de participación de terceros, sino que el llamado al 133 provino de un celular asociado a Figueroa. También que el disparo que lo alcanzó provino de su arma de servicio y que no había otro material genético en ella.
Esta jornada, TVN Red Araucanía sumó otro antecedentes durante la emisión del matinal Buenos Días a Todos. Junto con confirmar que el llamado a la central de Carabineros, provino del celular del sargento, desde la señal estatal afirmaron que fuentes de la investigación transmitieron que Figueroa alertó sobre las personas bebiendo en la vía, simulando una voz que no era la suya. También, que en el lugar se escucharon tres disparos, pero que solo uno hirió al uniformado.
Desde la otra vereda, la madre del carabinero, Marlene Manquemilla, criticó que la fiscalía no hubiera avisado a la familia sobre la reconstitución de escena y negó que su hijo se hubiese suicidado. “Mi hijo no se suicidó, siguen con la misma hipótesis. Voy a llegar hasta las últimas consecuencias para limpiar el nombre de mi hijo. Si él se hubiese suicidado, lo habría hecho hace mucho tiempo”, zanjó.