La Federación de Fútbol de EE.UU. (USSF) prohibió a todos los menores de 10 años golpear el balón con la cabeza, mientras que aquellos entre los 11 y 13 años deberán limitar los cabezazos solo a los entrenamientos.
La medida fue decretada luego que un grupo de padres presentara una demanda en 2014 ante un tribunal de California contra organizaciones como la FIFA por “negligencia y descuido” en el tratamiento de lesiones cerebrales o contusiones producidas al cabecear una pelota, o por el choque de cabezas entre jugadores cuando disputan un balón aéreo.
Es por ello que solicitaban un cambio de las reglas del fútbol, pero ante su imposibilidad, la USSF hizo eco de su denuncia.
De este modo, esta prohibición será obligatoria para las categorías inferiores de los equipos nacionales de la federación estadounidense y para sus academias.
“Es una victoria tremenda que impactará en millones de jugadores jóvenes de fútbol a lo largo del país, y estamos orgullosos de poder traer este tipo de medidas integrales de seguridad al juego. Creemos que esta decisión manda un mensaje fuerte a los entrenadores y establece reglamentos primordiales con la finalidad de otorgar seguridad en el manejo del fútbol”, declaró Steve Berman, uno de los abogados que llevó adelante la causa.
Por su parte, el doctor Robert Cantu, coautor del libro Concussions and Our Kids (‘Contusiones y nuestros hijos’), explicó que “las cabezas de los más jóvenes son más maleables y, al no estar completamente desarrolladas todavía, el riesgo de que el cerebro sea agitado al cabecear el balón es mayor”.