Estudió ingeniería comercial, pero lo que la movía era la moda. Desde el colegio, cuando se hacía su propia ropa, y después cuando, para perfeccionar su inglés y estudiar, pasó temporadas en Nueva York y San Francisco. Paola Agulló fue siempre amante del diseño y el estilo, y pasaba horas en tiendas de ropa de segunda mano en el East Village de Nueva York, donde vivió varios años.
Paola es la cara detrás de la primera cadena de tiendas de ropa usada del país. El origen de Nostalgic está en el corazón de calle Bandera. La empresaria llegó ahí en 1998, cuando, después de trabajar en un banco, el burnout la obligó a renunciar y dedicarse a lo que la apasionaba.
“Y yo le puse una onda con todos los pósters de Bob Marley, de la Janis Joplin, de Jim Morrison, incienso, la ropa ordenada por categoría”, relata a EL DÍNAMO.
-¿Y cómo te veían los vecinos del barrio?
– Era como esta niñita linda que llegó acá, qué buena onda. Porque cuando uno mueve y hace cosas positivas, todo mejora.
De Bandera al retail
La emprendedora detrás de Nostalgic reconoce que el apoyo familiar fue clave para que la cadena haya crecido y sobrevivido en estos casi 30 años. José Agulló es el gerente general y Gina Agulló la gerente comercial de la empresa, mientras que ella ejerce labores como gerente de Marketing y Negocios.
La fama llegó con el cambio de milenio y la apertura, en los 2000, de su tienda ícono en Avenida Providencia. “Ahí no había quien no pasara por la tienda a hacer vida social”. Era una época dorada del barrio carretero de Santiago, con Suecia y su oferta a unos pasos.
Pero Agulló asegura que la sostenibilidad del negocio en el tiempo se explica por varias razones, la primera de ellas una curatoria excesiva que hacen en sus bodegas en Renca. “Selecciono muchas cosas personalmente”, comenta. Y con los años, las críticas hacia el fast fashion han empujado el crecimiento.
“Se estima que para 2050, la mitad del mercado de la moda será de segunda mano. Así de profundo es el cambio. Vinted, hoy el e-commerce con más volumen de ropa en Francia, ha superado en ventas a Amazon y a los otros retailers. Incluso Shein, el gigante chino del fast fashion, se ha sumado al movimiento y ha lanzado Exchange”, relata.
El salto a Falabella y la web
La gestión de Paola en Nostalgic se mezcla con su trabajo como estilista, productora de moda y asesora incluso de programas de televisión. “Es que tengo una colección como de 3.000 piezas y eso permite armar muchas editoriales”, comenta en la entrevista.
Las labores las combina con la demanda de la cadena de ropa usada, que ya cuenta con 16 tiendas, además de un sitio de e-commerce que quieren masificar en el país.
El boom de la ropa usada también llegó al retail tradicional. Paris compró la cadena Vopero y las tiendas de segunda mano de alta gama, como E Market People, ganan visibilidad; de hecho, esta última vistió a la Primera Dama, María Pía Adriazola, con un diseño de la casa de modas Zimermann. Nostalgic no está ajena a este fenómeno.
“Me encontraba muchas veces con piezas de diseñador que pensaba no se pueden perder tiene que ser para alguien especial, ahí partí en mi casa probando con ventas privadas, en ferias, de boca en boca y le propuse la idea al directorio de crear otra marca”, recuerda.
Se trata de The Vintage Sisters, la etiqueta hermana de Nostalgic que rescata joyitas de la moda para quienes persiguen colecciones de diseñadores o artículos únicos. Hoy la marca está como corner oficial -junto a Nostalgic- en dos de los principales Falabella del país: Parque Arauco y Alto Las Condes. “Ahí te das cuenta de que el retail está cambiando”, recalca la empresaria.
“La compra de ropa de segunda mano, donde cada prenda es única e irrepetible, produce la emoción del hallazgo. Ese momento en que descubres una prenda y sabes que cuenta una historia que nadie más lleva puesta y entras a jugar tú con tu estilo”, dice.
A nivel mundial se producen unos 100 mil millones de prendas de ropa, de las cuales solo se recicla el 1%. En Chile, seis de cada diez prendas terminan en la basura, y la industria textil es la segunda mayor generadora de residuos en el planeta.