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La defensa de Piñera para reponer selección de alumnos y “devolverles a los padres su derecho a elegir”

En una carta, el Presidente presentó los pilares su su reforma que pretende echar pie atrás a la instalada en la administración anterior.

A través de una carta enviada a El Mercurio, el Presidente Sebastián Piñera salió a defender su intención de dar pie atrás a la reforma educacional del gobierno pasado y reponer la selección de niños y niñas en los colegios a temprana edad, argumentando con los aspectos que pretenden instaurar mediante una nueva reglamentación para la educación pública.

“Mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”, “Privilegiar la cobertura y calidad en la educación temprana”, “Mejorar la calidad y pertinencia de la educación técnico-profesional” y “Modernizar nuestro sistema de capacitación laboral” son las cuatro áreas mencionadas por el Mandatario.

“Estas reformas son urgentes e importantes para mejorar la calidad de vida de los chilenos y facilitar la plena incorporación de Chile a la cuarta revolución industrial y a la sociedad del conocimiento y la información”, afirma en el texto, recordando algunas iniciativas como “Aula Segura” -que fue transformada por completo por la oposición-, Poner a los Niños Primeros en la Fila, Liceos Bicentenario de Excelencia Técnico-Profesional y un nuevo Sistema de Capacitación.

De acuerdo a Piñera, el nuevo sistema de admisión escolar está basado en seis pilares: a partir de séptimo básico se podrá seleccionar a todos los alumnos en los llamados liceos emblemáticos de acuerdo a las notas, para potenciar “las oportunidades de educación de calidad”, según asegura. Luego, “ampliar la prioridad que tienen los hermanos para ingresar a los establecimientos educacionales, incluyendo no solo a los hermanos consanguíneos”.

En tercer lugar, el jefe de Estado plantea que colegios pueden tener “proyectos educativos tengan una opción preferente por educar a los más vulnerables puedan admitir hasta un 100% de este tipo de alumnos”. Además, facultar a los colegios que opten por proyectos vocacionales (artísticos, deportivos) a “ampliar la admisión de alumnos compatibles con sus proyectos educativos, siempre que lo hagan con mecanismos transparentes y sin discriminaciones arbitrarias”.

En los últimos dos puntos se menciona incorporar un “criterio de prioridad que reserva un 30% de la matrícula para que los colegios puedan admitir alumnos a partir de criterios objetivos relacionados con su proyecto educativo” y “permitir la realización voluntaria de entrevistas entre los padres y apoderados y los establecimientos educacionales”, difundiendo “sus proyectos educativos durante los períodos de postulación”.

“Este proyecto busca reconocer el valor y legitimidad del mérito académico en el desarrollo de las personas y del país, incorporándolo como criterio de admisión. Así como devolverles a los padres su derecho preferente a elegir la educación de sus hijos y la libertad de los educadores a desarrollar sus proyectos educativos”, dice Piñera.

Finalmente, agrega: “La educación es un tema público que interesa a toda la sociedad. Y no hay que confundir lo público, que nos interesa a todos, con lo estatal, que corresponde al Estado. En consecuencia, el Estado tiene una gran obligación de garantizar el acceso y calidad de la educación a todos nuestros niños y jóvenes. Pero no tiene derecho a pretender hegemonizar las tareas educativas, ni a desplazar a las familias y a la sociedad civil de la noble misión de dar educación libre y de calidad a todos nuestros niños y jóvenes”.

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