Secciones
Educación

Consejo Nacional de Educación decreta cierre de Universidad Chileno- Británica de Cultura

La decisión se basa en que “el proyecto institucional presentaba un nivel de desarrollo insuficiente que no permitía su consolidación ni garantizaba su capacidad de funcionar de manera autónoma”, afirmaron desde el CNED.

El Consejo Nacional de Educación (CNED) decidió revocar el reconocimiento oficial a la Universidad Chileno- Británica de Cultura (UCBC), por lo cual la institución deberá cerrar en 2022, año en el que deberían egresar sus últimos alumnos.

La institución, que es patrocinada por la Corona Británica y que imparte pedagogías en inglés y la carrera de Traducción Inglés- Español, estaba en lo que se conoce como la etapa de “licenciamiento”, es decir, la etapa de supervisión a la que deben someterse los nuevos planteles y cuyo objetivo final es lograr la autonomía institucional.

Sin embargo, la UCBC nunca pudo superar dicha etapa, a pesar de haber solicitado durante tres ocasiones la autonomía.”El proyecto institucional presentaba un nivel de desarrollo insuficiente que no permitía su consolidación ni garantizaba su capacidad de funcionar de manera autónoma”, señalaron desde el CNED a La Tercera.

En vista de ello, será el Consejo Nacional de Educación quien tendrá en sus manos la administración del cierre del plantel y deberá velar para que los cerca de 300 alumnos finalicen sin problemas sus estudios.

Cabe mencionar que la Universidad Chileno- Británica de Cultura nace en 2006, caracterizándose por ser la única institución del país con auspicio de la Corona Inglesa. De hecho, el príncipe Eduardo, cuarto hijo de la Reina Isabel y décimo en la línea de sucesión del trono británico, entregó su patronaje real al plantel en 2007, gracias a lo cual se pudieron concretar convenios con planteles ingleses.

Notas relacionadas








Los desafíos de densificar

Los desafíos de densificar

Modernizar la OGUC puede remover restricciones que ya no responden a las condiciones demográficas y económicas actuales. Pero antes de anticipar una reactivación masiva o una nueva Estación Central, necesitamos evaluar sus efectos sobre cada comuna. Más que rechazar o celebrar de antemano la modificación, debemos comprender dónde existe demanda, sus externalidades y cómo podrían responder los municipios y desarrolladores.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena