En su segunda versión, el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas dio como ganador al argentino Ricardo Piglia, autor de “Plata Quemada” (llevada al cine ) y “Respiración artificial” entre otras publicaciones.
Calificado por el jurado como “un autor imprescindible que ha abierto los horizontes de la narrativa en la lengua española”, Piglia se enteró a través de la llamada telefónica que el Ministro de Cultura, Roberto Ampuero, realizó este mediodía en la Biblioteca Severín de Valparaíso , para informarle de su nominación que le implicará un premio de 60 mil dólares.
“Al entregar estos premios, queremos como país reconocer a aquellos escritores relevantes del mundo iberoamericano e indicar que desde Chile se sigue con atención el desarrollo de la literatura y las artes. Al mismo tiempo, lo que queremos es proyectar a nuestros escritores al mundo. Sabemos que a través de este tipo de premios, que son prestigiosos y bien dotados, lo que se establece es un diálogo internacional y cultural del cual Chile no puede estar ausente”, señaló el ministro de Cultura.
El jurado estuco compuesto por la cronista y escritora argentina, Leila Guerriero; el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez; el escritor peruano Alonso Cueto; el ganador del Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura a las mejores obras literarias de autores nacionales publicados e inéditos, Alejandro Zambra; y el escritor y doctor en literatura, Álvaro Bisama.
El Consejo de la Cultura, con el Patrocinio de la Fundación Manuel Rojas, creó este premio como una forma de relevar la figura del autor nacional Manuel Rojas, Premio Nacional de Literatura 1957, siendo otorgado por primera vez, el 2012, al escritor brasileño Rubem Fonseca.
Ricardo Piglia
Nacido en Buenos Aires, el escritor, guionista cinematográfico, crítico literario y profesor de la Universidad de Princeton, Ricardo Piglia, obtuvo el 2011 el Premio Rómulo Gallegos y el 2005 recibió el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso. Es autor de libros como “Plata quemada”, “Blanco nocturno” y “Respiración artificial”. El jurado del Premio Manuel Rojas destacó su obra por su “voluntad radical de ampliar, con cada libro, la noción de lo que la literatura puede hacer. Sus novelas y sus cuentos -pero también sus ensayos, consciente y voluntariamente narrativos- han tratado siempre de empujar un poco más allá las fronteras de la ficción.”