Secciones
Entretención

VIDEO | Duelo de relatores: la mala onda de Ernesto Díaz con el Trovador del Gol

Me da rabia de que te copien, no quiero dar nombres pero lo de ‘la Roja linda y querida, así te quiero y así me gusta’ yo vengo diciéndolo del ’98. Pero ahora lo dicen otros”, haciendo clara alusión a Alberto López.

Ernesto Díaz Correa, una de las voces más reconocidas del relato deportivo radial, mostró su mala onda contra Alberto López, también conocido como el Trovador del Gol, apuntando que la voz de MEGA y radio ADN Chile le “copió” el estilo.

“Me da rabia de que te copien, no quiero dar nombres pero lo de ‘la Roja linda y querida, así te quiero y así me gusta’ yo vengo diciéndolo del ’98. Pero ‘la Roja linda y querida, así te quiero y así me gusta, te amo’, lo dicen otros ahora”, haciendo clara alusión a López.

La voz de radio Cooperativa fue crítico de la nueva camada de relatores, asegurando a “Sin Dios ni Late” que “hay mucho show, mucha parafernalia para que los diarios después te ensalcen, hay mucho autobombo en los nuevos relatores. Hay mucha frase bonita y poco fútbol”.

“Yo me la viví y me la comí entera, íbamos afuera perdíamos por goleada, empatábamos y no clasificamos y ahora dicen ‘cómo la hemos sufrido tanto, ahora la hemos ganado y la tenemos acá’ y no la vivieron, enfatizó.

Consultado sobre su opinión de otros colegas como Claudio Palma, Díaz se limitó a consignar que “es un buen relator, pero dejémoslo ahí no más”.

Pero cuando se le preguntó por el Trovador del Gol, dejó en claro que “yo estimo a los trovadores, para mí son lo más bello que existen porque son poetas. Pero Silvio Rodríguez es trovador, (Joan Manuel) Serrat es un trovador”.

Notas relacionadas











Revalorización de la familia

Revalorización de la familia

La baja tasa de natalidad no es solo un problema económico sino sociocultural que aun con las coberturas más sentidas no lograría revertir la tendencia. En el corazón de esta crisis se encuentra una concepción nueva de libertad, la que percibe la maternidad y paternidad no como realización, sino como una limitación al desarrollo personal.

Foto del Columnista Ricardo Hernández Ricardo Hernández